Una reivindicación del Papa Luna

Décima reseña de la serie destinada a comentar y difundir las obras del escritor, abogado, fiscal, juez y profesor de Derecho don Ramiro Grau Morancho; hoy, su trabajo más temprano: BENEDICTO XIII, EL PAPA ARAGÓNES, que el autor completó cuando contaba tan sólo 15 años de edad.

Grau Morancho

El talento literario de Ramiro Grau Morancho se manifestó a muy temprana edad. La prueba más patente de este aserto reside en el libro que hoy traemos: Benedicto XIII, el Papa aragonés, redactado durante el mes de octubre de 1972 entre Laguarres y Huesca, cuando el autor contaba 15 años de edad.

En palabras del propio Grau: “En 1972, cuando tenía 15 años, y estaba interno en el Seminario de Huesca, escribí este ensayo. La figura de don Pedro de Luna y Gotor siempre me ha resultado carismática, única, digna del mayor elogio. La tozudez no era tal, sino la confianza en sus propios argumentos y mejor Derecho a ostentar el Papado que cualquiera de sus oponentes. Su teoría de la superioridad del Papa sobre los Obispos, y los Concilios, ha sido confirmada con posterioridad por la propia Historia de la Iglesia”.

En razón del perfecto acabado del trabajo y la muy profesional metodología empleada –méritos de todo punto inopinados en un muchacho–, el texto se hizo acreedor de un accésit del Premio Extraordinario “Calasanz”, “convocado en 1973 por la Asociación de Ex Alumnos de las Escuelas Pías de Aragón, por decisión del Jurado presidido por el Excmo. Sr. Don Adolfo Castillo Genzor y siendo Secretario el Ilmo. Sr. Don Domingo Buesa Conde”. Pese a ello, la obra quedaría inédita, y no sería publicada en forma hasta el año 2014 (tras conocer una deficiente edición a cargo del sello Bubok); a todo esto, conviene tener presente que el primer libro publicado por Ramiro Grau fue Joaquín Costa y el idioma aragonés, aparecido en 1976, es decir cuatro años después de la escritura de Benedicto XIII, el Papa aragonés.

La biografía intelectual del aragonés Ramiro Grau aparece así mediatizada por la sombra colosal de esos dos paisanos suyos: el regeneracionista de Graus, Joaquín Costa; y el llamado “Papa de Peñíscola”, Pedro de Luna y Gotor (1328-1423), Benedicto XIII de Aviñón.

Va a ser la defensa de la figura legítima del Papa de Illueca, injustamente depuesto en el Concilio de Constanza (1414-1418), una de las grandes pasiones de Grau, cuya estela va a perseguir a su autor a través de las décadas: “Casi cuarenta años después [de la escritura del libro], en 2009, informé como Fiscal en Zaragoza, a favor de entregar la cabeza del Papa Luna, que unos desalmados habían sustraído del abandonado Palacio familiar en Saviñán, al Gobierno de Aragón. Entendí que sus restos son Patrimonio Histórico y Cultural, y debían estar bajo la tutela pública, pues es lo mínimo que se merece, tras ser sucesivamente profanados por los franceses, en la invasión napoleónica, y por los citados delincuentes. Descanse en paz el único Papa Aragonés que hemos tenido”.

Pero volvamos al libro, que es de lo que aquí se trata. Aunque haya sido superado por otros estudios más recientes y expansivos, Benedicto XIII, el Papa aragonés sigue siendo un trabajo relevante, y de haber sido publicado en su fecha de redacción, sin duda habría marcado época, en cuanto supone una pionera aportación a la literatura de vindicación del Papa Luna, “el Papa de Verdad”, una de las figuras más maltratadas de la historia universal. Para vigorizar el carácter defensivo del texto, el autor amonesta desde sus páginas los puntos de vista convencionales y/o asentados, lanzando algún dardo a reputados especialistas en materia eclesiástica, como el jesuita Bernardino Llorca, ubicable en la facción de los detractores del Papa Luna.

Cráneo del Papa Luna

La narración histórica, frente a lo habitual en este tipo de libros, es fluida y amena. La exposición no es prolija, sino siempre jugosa. La entidad literaria del libro es innegable, hasta el punto de que podemos afirmar, rotundos, que ésta es una de las mejores prosas del autor, con pasajes tan bien dibujados como el arranque del relato: “Corría el año del Señor de 1328 y en el noble Palacio de los Luna, todo se preparaba para el magno acontecimiento: el nacimiento de un vástago, heredero del apellido y de la honra de la familia. El pueblo entero de Illueca bullía de criados portando la librea con las armas familiares. Iban rumbo a todos los hogares de vasallos…”.

Benedicto XIII, el Papa aragonés no sólo es un libro de historia: puede abordarse casi como una novela-río, o como un ensayo novelado cuya lectura recomendamos encarecidamente a todos los amigos del género de la historia y la novela histórica.

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3 respuestas a «Una reivindicación del Papa Luna»

  1. Un libro, que en pocas palabras concentra cerca de 100 años de vivencias en un mundo convulso por las guerras y las revueltas en Roma y en la iglesia catolica, y en medio la gigantesca figura, primero del Cardenal de Aragon Don Pedro de Luna, mas tarde Nuncio del papa Clemente VII, Papa de Avigñon y toda la estructora de lo que fue el cisma de Ocidente, que acabaria llevando a la sede de Pedro a Benedicto XIII, papa en la Obediencia de Avigñon, porque donde esta el papa ahi esta Pedro, y todo ello escrito por un chavalin de unos 15 años, verdaderamente toda una proeza, que hace mas sorprendente este opusculo que si bien es breve, como diria nuestro paisano Baltasar Gracian, «lo breve si es bueno, dos veces bueno» , animo a que lo adquieran quedaran sorprebndidos de la vida de este papa y de la agudeza del autor Ramiro Grau Morancho

    1. Celebro, amiga Francha, que conozca también este libro tan diferenciado. Pues es un logro espectacular y más en el contexto de las letras aragonesas. Cuando se habla, año tras año, de a qué candidato postular al Premio de las Letras Aragonesas, se me ocurre que uno de los mejores potenciales bien podría ser sin problema don Ramiro Grau Morancho.

      1. Comoparto plenamente cuanto dices,Ramiro Garus al que admiro profundamente mas por su honradez y sinceridad, que por sus escritos, es un prolifico escritor, agil, ameno, y divertido que es almenos lo que yo le pido a un escritor, creo que bien se merece con mas merecimiento que otros muchos premiados, pero ya lo dice el viejo dicho, el que tiene padrinos se bautiza y el que no, morito se queda Lei el libro muchisimos años antes de conocer a Ramiro, porque aunque admiro a muchos aragoneses, como desprecio a otros muy encumbrados, el que mas es Benedicto XIII, por su tenacidad en nadar contracorriente, por no haberse rendido a los poderosos de la tierra, porque por encimna de todo estaba su recta conciencia Gracias por traer la reseña de este fabuloso libro Un saludo

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