Valoración de las «vacunas» de lo denominado COVID

La campaña de vacunación global contra el COVID-19 comenzó en diciembre de 2020 en países como Inglaterra, EEUU e Israel; extendiéndose poco después por todo el mundo. Habiendo pasado medio año desde que esta campaña se generalizara, adquiriendo unas dimensiones nunca vistas, es un buen momento para analizar la información oficial sobre los efectos adversos de estas vacunas[1]. Para ello examinaremos los datos publicados por los organismos de vigilancia farmacológica de la Unión Europea (sin incluir a Inglaterra) y de los Estados Unidos: EudraVigilance y VAERS, respectivamente. Antes de comenzar, resulta necesario familiarizarnos con ambos organismos y establecer un pequeño marco metodológico, ya que, si bien no pretendemos realizar un artículo científico, pues no tenemos la formación, el tiempo y los medios necesarios, tampoco queremos que se nos tache de falta de credibilidad.

Dado que la mayor parte de los lectores no habrá oído hablar de estos dos organismos vamos a intentar dar unas pinceladas acerca de ellos. Nos serviremos para ello de este párrafo extraído de un folleto divulgativo producido por el propio VAERS:

El Sistema para Reportar Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés) es un programa nacional para vigilar la seguridad de las vacunas después que son aprobadas. Este programa es supervisado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés) y la Administración de Medicinas y Alimentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas sajonas)” [2].

Por su parte, del sitio web de EudraVigilance extraemos lo siguiente (traducción propia):

EudraVigilance es la red europea de procesamiento de datos y el sistema de gestión para informar y evaluar las sospechas de reacciones adversas a medicamentos que han sido autorizados o estudiados en ensayos clínicos en el Espacio Económico Europeo[3].

Ambos portales indican que los datos por ellos suministrados no se pueden considerar probados, ya que son simples notificaciones que deben ser estudiadas. Esto es un hecho, lo cual tampoco implica que sean falsos, ya que debemos tener en cuenta que un porcentaje muy alto de estas notificaciones proviene de personal sanitario que ya realiza una primera valoración antes de comunicar los hechos. Además, siendo honrados deberían indicar que solo recogen una fracción de los casos que sufren efectos adversos, ya que son sistemas pasivos que no realizan un seguimiento de cada vacunado[4]. ¿Cuál es el porcentaje de efectos adversos que no son notificados? Es algo difícil de saber, pero algunos estudios indican que muy pocos [5].

En todo caso, tanto VAERS como EudraVigilance son organismos dependientes de las instituciones públicas, cuya misión es la vigilancia de los efectos adversos de cualquier medicamento. Queda claro que son “oficiales” y que sus datos no pueden ser considerados falsos para seguidamente colgarles la coletilla de “fakenews”.

De cara a nuestra investigación, hay que tener en cuenta que cada uno de estos dos organismos siguen metodologías distintas, lo que provoca que no publiquen sus datos los mismos días, que no aporten la misma información y que los criterios de uno y otro sean distintos, todo lo cual dificulta la tarea de unificar la información que ofrecen. Más grave es el hecho de que ambos portales son bastante opacos, o como mínimo complicados, a la hora de proporcionar estos valiosos datos. Motivo por el cual, al investigador aficionado le quedan dos opciones: dedicar todo su tiempo y esfuerzo a picar datos en estas webs o bien fiarse de los datos proporcionados por otros portales.

Desde luego esta segunda opción no es muy científica, pero sin duda es mucho más rápida y si se combina con comprobaciones aleatorias de los datos de estas fuentes secundarias con las fuentes originales, se logra un nivel razonable de certeza. Asumimos que para determinados medios este fallo metodológico será suficiente para negar toda credibilidad a nuestras conclusiones. En el caso de VAERS que tiene más de treinta años de historia, ya existían páginas dedicadas a difundir los datos del sistema como por ejemplo “Openvaers” [6] o “Medalerts” [7]. En el caso de EudraVigilance, algunos voluntarios se encargan de realizar la tediosa tarea de recopilar los datos y presentarlos de una manera más accesible [8].

TABLA 1: Efectos adversos notificados a VAERS. Fuente: Elaboración propia. Datos provenientes de https://medalerts.org/vaersdb/
TABLA 2: Efectos adversos notificados a EudraVigilance. Fuente: Elaboración propia. Datos provenientes de https://healthimpactnews.com/

Pese a todo, aclarados ya los problemas a los que nos enfrentamos los simples ciudadanos para acceder a esta información, no dejemos que las ramas nos impidan ver el bosque: hay indicios más que suficientes para intuir que estas vacunas están causando graves daños.

De hecho, quien suscribe se ha tomado la molestia de ir recopilando los datos de las distintas paginas web que los analizan, hasta crear una sencilla base que por un lado permite comprobar la coherencia y solidez de estas informaciones y por otro, facilita el contextualizarlas. Si además integramos el número de vacunas administradas [9], obtenemos la cifra de fallecidos y lesionados notificados por millón de vacunas así como la de fallecimientos sospechosos notificados al día.

Es sorprendente que ningún medio de comunicación de masas se haga eco de estas informaciones ya que a 31 de julio del presente año, VAERS reconoce que se han comunicado 12.366 posibles fallecidos relacionados con la vacuna en los EEUU. Por si esto fuera poco, en la Unión Europea, este número se eleva a 20.525. Hablamos de casi 33.000 fallecidos cuya muerte se sospecha pudo estar causada por una vacuna COVID. Pero lo que es más impactante es que hablamos de más de cien fallecidos notificados cada día tanto en la UE como en los EEUU (y recordemos que seguramente muchos no se notifican).

El número de fallecidos es impactante por sí mismo, pero lo es aún más el número de personas que reportan efectos secundarios de consideración. Así a finales de julio, en los EEUU se han notificado 545.338 casos mientras que en la UE este número se eleva casi hasta los 2 millones. Estos efectos son de muy diversa consideración, pero VAERS también proporciona datos interesantes: un 2’3% fallecen, otro 2’5% sufren daños permanentes (“permanent disability”), un 12’5% requieren tratamiento de urgencia (“emergency doctor/room”). Es decir que probablemente haya otros 35.000 inválidos por las vacunas y unas 150.000 personas ingresadas (con el aumento de la presión hospitalaria que esto supone).

Si queremos saber los tipos de daños permanentes provocados, nos basta con leer las categorías que establece la propia EudraVigilance:

  • alteraciones de la sangre y del sistema linfático
  • alteraciones cardiacas
  • alteraciones congénitas, familiares y genéticas
  • alteraciones del oído y del laberinto
  • alteraciones endocrinas
  • alteraciones oculares
  • alteraciones gastrointestinales
  • alteraciones generales y condiciones en el lugar de administración
  • alteraciones hepatobiliares
  • alteraciones del sistema inmune
  • infecciones e infestaciones
  • lesiones, intoxicaciones y complicaciones de procedimientos
  • alteraciones del metabolismo y de la nutrición
  • alteraciones musculoesqueléticas y del tejido conjuntivo
  • neoplasias benignas, malignas y no especificadas, incluidos quistes y pólipos
  • alteraciones psiquiátricas
  • alteraciones renales y urinarias
  • alteraciones del aparato reproductor y de las mamas
  • alteraciones respiratorias, torácicas y mediastinales
  • alteraciones de la piel y del tejido subcutáneo
  • alteraciones vasculares

Es curioso que no se hable de infertilidad, pero es lógico, ya que este efecto adverso no afecta a la propia vida y por tanto tarda en hacerse notar.

Por último, el sitio web “Openvaers” ofrece un último dato de interés: la edad de los fallecidos. Esto permite realizar una comparación con la mortalidad natural del virus, aunque con ciertas limitaciones ya que hay un 35% de fallecidos de los que se desconoce la edad. Descontando los fallecidos de edad desconocida, nos sale que uno de cada cuatro fallecidos tenía menos de 65 años. Por su parte tan solo un 5’5% de los fallecidos por COVID en España tenía menos de 60 años y tan solo el 0’5% menos de 40. ¿Podría darse el caso de que estuvieran falleciendo más personas por efectos adversos de la vacuna que por el COVID? Es difícil saberlo, pero no es para nada descartable ya que hay que sumar los efectos severos y los no notificados. Si calculamos los fallecidos comunicados por millón de vacunas, lo multiplicamos por las dosis suministradas en nuestro país y aplicamos ese porcentaje de fallecidos, nos salen del orden de 500 fallecidos, cifra no despreciable, ya que, según el Instituto Carlos III, el COVID ha matado a 250 personas menores de 40 años.

TABLA 3: Casos de COVID-19 por nivel de gravedad notificados a la RENAVE. Fuente: Tabla 5 del Informe nº 89. Situación de COVID-19 en España. Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Instituto de Salud Carlos III.[10]

El otro dato que hemos incluido son los millones de dosis administradas, unos 800 millones. Un número inmenso, pero ni la décima parte de las vacunas que se prevé distribuir. Vacunar al 70% de la población mundial requiere 9.000 millones de vacunas, esto quiere decir que debemos multiplicar por once estos datos hasta los 380.000 y con ello vemos que los efectos de la vacunación a nivel mundial son equivalentes a los de una guerra mediana como la de Siria por ejemplo, donde se estima que han fallecido 400.000 personas. Con una salvedad, la guerra de Siria ha durado cerca de diez años y la vacunación acaba de empezar.

Podríamos continuar desglosando los informes de la farmacovigilancia oficial, pero no queremos abrumar al lector con innumerables datos, por ello vamos a terminar con una última tabla que refleja los fallecidos por todas las vacunas a lo largo de las tres décadas de funcionamiento de VAERS. La imagen habla por si misma, en apenas ocho meses se han notificado prácticamente el doble de fallecidos que en los treinta años anteriores, ya que hasta noviembre de 2020 sumaban 6.255 y actualmente vamos por los 12.366.

Fuente: https://www.openvaers.com/covid-data/mortality

Es verdaderamente sorprendente que estos datos no sean noticia y que no sean divulgados por los medios de comunicación, máxime cuando vemos cómo cada vez son más quienes abogan por la vacunación obligatoria tando de adultos como de menores. ¿Por qué son ignorados? Hacemos nuestra la opinión de Laurent Mucchielli, investigador del CNRS francés, que reproducimos a continuación:

La farmacovigilancia de las vacunas contra el COVID-19 es negada ya que amenaza la ideología de la vacunación integral abanderada por la industria farmacéutica, los gobiernos y los principales medios. Esta vacunación masiva está conduciendo a una mortalidad inédita en la historia de la medicina moderna. Es urgente suspenderla para evaluar el balance riesgo/beneficio caso por caso[11].

Y es que con la actual tasa de mortalidad próxima a cero en menores de 40, obligarles a recibir vacunas experimentales con tales efectos adversos es sencillamente criminal y no digamos ya a los niños y las embarazadas. Que cada cual saque sus propias conclusiones; en todo caso animamos a los lectores a que naveguen por las distintas fuentes en las que se basa este artículo. Les aseguramos que se informarán mejor que en los medios de comunicación tradicionales. Visto lo visto y viendo la actitud de nuestros gobernantes, los cuales recientemente nos anunciaban que tendremos que vacunarnos cada año [12], solo nos queda implorar la ayuda divina… y que Dios nos pille confesados.

-o-

[1] En realidad, habiendo transcurrido tan solo seis meses, podemos analizar únicamente los efectos a corto plazo o agudos, ya que los efectos a largo plazo o crónicos aún no se han manifestado.
[2] https://www.fda.gov/media/76571/download
[3] https://www.ema.europa.eu/en/human-regulatory/research-development/pharmacovigilance/eudravigilance
[4] Realizar una vigilancia activa no debería ser muy difícil teniendo en cuenta que el “peculiar” pasaporte COVID tiene los datos de todo el personal vacunado y por tanto podría utilizarse como herramienta para realizar esta vigilancia farmacológica.
[5] En los primeros estudios franceses, a principios de la década del 2000, estimaron que alrededor del 95% de las reacciones adversas a los medicamentos no se informaron. Hasta hace muy poco, en la revista Santé Publiqueonce investigadores demostraron que solo 1 hoja de farmacovigilancia de cada 6 estaba completa.
[6] https://www.openvaers.com/covid-data
[7] https://medalerts.org/vaersdb/findfield.php?TABLE=ON&GROUP1=CAT&EVENTS=ON&VAX=COVID19
[8] En el siguiente artículo se explica el proceso para extraer los datos del sitio web de EudraVigilance. Nótese que para obtener el número de fallecimientos posiblemente relacionados con la vacuna, hay que realizar más de cien consultas en dicho portal. https://elcorreodeespana.com/salud/442531772/Las-inyecciones-COVID19-y-sus-reacciones-adversas-en-la-UE-y-como-calcular-el-numero-de-muertos-por-inyecciones-Por-Fernando-Escobedo.html
[9] https://ourworldindata.org/grapher/cumulative-covid-vaccinations?country=~European+Union
[10]https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/EnfermedadesTransmisibles/Documents/INFORMES/Informes%20COVID-19/INFORMES%20COVID-19%202021/Informe%20n%C2%BA%2089%20Situaci%C3%B3n%20de%20COVID-19%20en%20Espa%C3%B1a%20a%2028%20de%20julio%20de%202021.pdf
[11] https://www.lessymboles.com/la-vaccination-covid-a-lepreuve-des-faits-2eme-partie-une-mortalite-inedite/
[12]https://elpais.com/sociedad/2021-07-23/darias-afirma-que-todo-apunta-a-que-sera-necesaria-una-tercera-dosis-y-vacunarse-cada-ano-frente-al-virus.html

7 respuestas a «Valoración de las «vacunas» de lo denominado COVID»

  1. Los datos sobre los efectos de la inoculación del potingue experimental, que nos están ofreciendo los medios de comunicación, están tan manipulados de tal forma que solo existe una explicación y es que no se quiere dar a conocerlos, dicho de otra manera, nos lo están ocultando.

    Por otra parte, tenemos lo que sería más medible a grosso modo lo que están constatando los profesionales en los centros de salud y que sería el anormal aumento de efectos secundarios (trombosis, problemas corazón y cerebrales,…) en prácticamente los vacunados; es decir, la comprobación directa de que lo que están inyectando es un veneno. Sin embargo, los primeros que deberían de dar la señal de alarma, están callados. Actualmente en Israel prácticamente es el 100%, de los que presentan esta nueva patología llamada COVID, es la población inoculada.

    Ya tenemos noticias, por lo medios alternativos no controlados, de análisis de algunas –de lo que denominan- vacunas que contienen en su mayor parte grafeno (sustancia extremadamente peligrosa para el cuerpo humano).
    Este grafeno puede tener diversos efectos sobre el cuerpo humano y que viene a ser lo que representa el COVID, dicha sustancia puede excitarse por microondas acelerando dichos efectos con la particularidad de que, si no te enferma o mata, actúa modificando la mente.

    No hace falta ser un crack para decir sin pestañear que estamos ante un envenenamiento masivo con intencionalidad de DOMINACIÓN y EXTERMINIO sobre el género humano.

  2. Por qué no me pondré vacunas Covid no convencionales
    Quiero ser educado, correcto y hasta simpático con toda esa panda de Gobiernos manipuladores, ignorantes, incompetentes y por supuesto nazis criminales.
    Los cazadores de fakes news abundan en cada esquina y salen al paso de cualquier noticia o publicación que no se alinee con las tesis oficiales de vacúnese porque sí, porque no hay otra solución.
    Como he pasado el covid-19 en 2020 y aquí estoy para contarlo, no creo de ninguna manera que estas vacunas sean la solución y sí la solución para los que las fabrican, las autorizan y las recomiendan que hay unos cuantos y además de sinvergüenzas, corruptos.
    Acudiré a textos oficiales publicados por la EMA, mal llamada Agencia Europea del Medicamento para sustentar lo que escribo y para evitar descalificaciones de los habituales periodistas vendidos que acuden a bastantes mal llamados científicos, habituales en los medios de comunicación para contarnos lo maravillosas que son estas porquerías.
    Al grano, sigan el enlace de la EMA
    Me voy a referir en el comentario solo a la vacuna de Astrazeneca (no piensen que las otras pesudo-vacunas son mejores). Señalar que entre los excipientes de estas porquerías NO aparecen los famosos nanotubos de grafeno, aunque una parte de los componentes NO están declarados porque los fabricantes corruptos se acogen a lo que en francés se califica como – secret des affaires – Se acogen a esa ventaja del SECRETO…
    https://www.ema.europa.eu/en/documents/product-information/vaxzevria-previously-covid-19-vaccine-astrazeneca-epar-product-information_es.pdf , página 9, lo que escribe es alucinante:

    Es decir, 8 casos entre los vacunados de dos dosis y 9 entre los no vacunados. ALUCINANTE, Y la aprueban con esa ridícula eficacia…
    Un poco después y, no se asuste:
    <5.3 Datos preclínicos sobre seguridad Los datos de estudios preclínicos no revelan riesgos especiales para los seres humanos, en base a un estudio convencional de toxicidad a dosis repetidas.
    Genotoxicidad/Carcinogenicidad
    No se realizaron estudios de genotoxicidad ni de carcinogenicidad. No se espera que los componentes de la vacuna tengan potencial genotóxico.
    El fabricante declara que no
    ¿Alguien cree que Astrazeneca diga que alguno o todos de los componentes tengan esa toxicidad? No seamos idiotas.
    Toxicidad para la reproducción
    Todavía no se han completado los estudios en animales sobre la toxicidad potencial para la reproducción y el desarrollo. Un estudio preliminar de toxicidad para la reproducción en ratones no muestra toxicidad en las madres ni en los fetos.>
    Y en la página 15 encontramos:
    Fecha para entrega del estudio 30 abril de 2021.
    Que sepamos no hay constancia de que el se haya realizado y si ha sido entregado en esa fecha del 30 de abril pasado.
    El estudio de biodistribución entregado en Japón a las autoridades sanitarias es el de Pzifer y los que disponen de él, están aterrorizados…
    El E 433, o polisorbato 80, lo encontramos con sorpresa entre los componentes de esta vacuna de Astrazeneca. Veamos lo que dice la Universidad de Zaragoza, poco sospechosa de lanzar fake news, al respecto, en el enlace:
    http://milksci.unizar.es/adit/emul.html
    <E-433 Monooleato de polioxietileno (20) sorbitano, polisorbato 80
    Estas substancias se utilizan como emulsionantes, y del 432 al 436 se conocen más con el nombre de Twens, una marca registrada de Rohn & Haas. Se utilizan también como detergentes en distintas aplicaciones. En determinadas condiciones experimentales estos emulsionantes son capaces de inducir alteraciones en el estómago de ratas con deficiencias nutricionales previas. La autorización de su uso como aditivo alimentario está en reconsideración por parte de la UE.
    Y en la página 20, la EMA nos cuenta lo siguiente:

    Otro de los excipientes de la vacuna AstraZeneca es el:

    Veamos lo que dice la ficha toxicológica del producto según la Directiva Europea:

    Es decir que según la ficha toxicológica se debe mantener el producto lejos de alimentos y bebidas, pero permiten que, a usted lector, se lo inyecten en su cuerpo. Por supuesto que lo que escribo es claramente otra fake news.
    El siguiente excipiente de esta vacuna, dispone también de su correspondiente ficha de información toxicológica

    La recomendación es la misma que la anterior, mantenerla lejos de alimentos, bebidas y piensos.
    El siguiente excipiente es el:
    )
    SI hasta ahora no se ha sorprendido, este componente se utiliza como anticoagulante en medicina…. No les parece sorprendente que cuando Astrazeneka y la EMA niegan los efectos anticoagulantes de esta vacuna, resulta que incluye un anticoagulante potente como el edetato disódico (dihidrato)… ¿No será que en la fase tres ya aparecieron efectos secundarios en forma de trombos?
    Desde luego no paro de emitir fake news…
    El prospecto
    La lectura del prospecto aprobado por la EMA es condición indispensable antes de inyectar la vacuna.
    En concreto dice lo siguiente en la página 28 de la aprobación:

    ¿Alguien entre los vacunados lo ha leído?
    Pues la obligación de esos celosos enfermeros y médicos vacunadores es que el inyectado y antes se serlo lo lea detenidamente.
    Y si usted, a pesar de todo, sigue insistiendo en inyectarse esta vacuna y si me lee de pie, por favor siéntese:

    Y, nos cuentan que, NO SE SABE CUÁNTO TIEMPO ESTARÁ PROTEGIDO y, además a los mayores de 55 años a los que se les administra esta porquería tampoco se sabe lo que puede pasar.
    Vaya, querido lector al más cercano centro de vacunación y métase este producto desconocido en cierto modo ya que sus componentes en la mayoría son muy tóxicos y alguno, según su ficha toxicológica redactada de acuerdo con el Reglamento y Directiva europeos, pueden reaccionar con metales contenidos de forma natural en nuestro cuerpo. Recordar que las fichas toxicológicas, la redacción de su contenido y la fabricación son competencia de los Ingenieros Industriales y NO de los médicos.
    Como información complementaria, los médicos en Francia y Bélgica – y supongo en España- reciben una formación en su carrera de cuatro horas sobre vacunas y de 20 horas sobre inmunología, dentro de las cuales están las cuatro horas de vacunas. Sobre epidemiología son solo 2 créditos, es decir unas 12 horas de curso magistral…
    Y me dirijo a médicos y sedicentes expertos en vacunas que la competencia legal y científica sobre la concepción de medicamentos – y las vacunas covid lo son – en su diseño, investigación, innovación, fabricación, aprobación, consejo y dispensación sobre sus principios activos, adyuvantes y excipientes corresponde a los FARMACÉUTICOS y únicamente a los FARMACÉUTICOS. Sobre medicamentos y vacunas, los únicos que pueden opinar y aconsejar legalmente son estos facultativos.
    También los Ingenieros Industriales en unión con los Farmacéuticos tenemos la responsabilidad de su fabricación, de que los componentes y materias primas tengan la calidad prevista en el protocolo de los fabricantes, en las notas de fabricación y que se pueda garantizar la trazabilidad de todos y cada uno de los productos y principios contenidos en las vacunas.
    De lo mencionado en el párrafo anterior las dudas de garantía de homogeneidad y calidad sobrevuelan, sobre todo al desvelarse desde el principio de las autorizaciones y me baso en las propias declaraciones de Pfizer y la última la de Johnson de fallos gravísimos en lo referente a materias primas.
    La primera declaración a la prensa a finales de 2020 o principios de 2021 de Pfizer en su fábrica de Puurs (Bélgica) en el sentido de suspender y retrasar la entrega de dosis debido a fallos en el suministro y calidad de las materias primas, resulta en el siglo XXI extraña y sorprendente. Más aún, la justificación del segundo retraso en la entrega de vacunas al alegar la parada en la fabricación por un supuesto aumento en la capacidad de producción de la misma fábrica, resulta todavía más alucinante.
    En mis años como Ingeniero Industrial, NUNCA he visto detener una cadena de producción para aumentar la fabricación… más dudas y son infinitas sobre esta porquería de vacunas.
    Los franceses disponen de una expresión fantástica que se aplica a Pfizer como anillo al dedo:
    …. No hace falta traducción.
    Para poner la guinda al pastel, en su página 32 la EMA asegura sin ruborizarse:
    .
    ¿Dónde están los ecolo-comunistas-podemitas para clamar por estos OGM’s ellos tan vacuno-adictos?
    Estudio de biodistribución de Pfizer
    Si la comprobación de la toxicidad de los componentes de las vacunas es vital para conocer qué nos están metiendo en el cuerpo, no menos trascendente es ver dónde van esos productos inyectados.
    Es lo que se llama . ¿Alguien les ha informado sobre dónde van los productos biológicos y químicos de la vacuna, es decir a dónde van y en qué partes se quedan en nuestro organismo?
    No lo han oído ni lo oirán porque el principal estudio de biodistribución hecho por Pfizer se lo callaron cual si toda la empresa estuviera muerta. Gracias a las autoridades sanitarias de Japón que, al parecer no comprometidas con el mundialismo nazi, se atrevieron a pedir ese estudio a los corruptos, canallas y asesinos de Pfizer y salió a la luz la verdad o, por lo menos, parte de la verdad.
    Para confirmar ese estudio de biodistribución, supongo que universidades, instituciones no vendidas y otros organismos científicos de verdad, estarán investigando, para confirmarlo, dónde van a parar los componentes de estas vacunas.
    Si Dios me da la oportunidad, escribiré la descripción que conozco de este estudio desvelado por el Gobierno japonés y ocultado por agencias del medicamento, farmacéuticas y todo el resto de nazis asesinos. Es trascendente saber no sólo los componentes de las vacunas sino también a dónde se dirigen y donde se quedarán.
    Gracias por la lectura.
    Íñigo Caballero
    Ingeniero Industrial Superior, Matemático, Máster en Prevención de Riesgos, donostiarra y español.
    Carlista desde que nací

      1. Sr. José Ignacio Herrera Badía, siga leyendo, puesto que le interesa leer lo que sigue a nazis criminales.
        Por su interés, el de su familia y el de los españoles que creen en Dios y en España, siga leyendo.
        Un criminal nazi es el que obliga a sus compatriotas a envenenarse con unos productos tóxicos y, posiblemente provocarán un genocidio. Si Vd. cree que el que provoca un genocidio no es un criminal nazi, entonces, dígame qué es.
        Íñigo Caballero

        1. Sr. Íñigo Caballero
          A pesar de encontrarme ya desde el principio lo de “nazis criminales” seguí leyendo el primer comentario, de hecho al final me vuelvo a encontrar con lo de “el resto de nazis asesinos”.
          El comentario referente a lo de –Astrazeneca- está bien argumentado; y complementa los ya archiconocidos enigmas tales como la no realización de autopsias (operación básica para intentar descubrir que ha pasado), los respiradores, el NO a los antiinflamatorios, pseudo epidemias que respetan fronteras geográficas, relación con antenas, … Por ello, cualquier puesta en conocimiento a los profanos, entre los que me encuentro, de nuevas graves irregularidades, como su comentario, bien venidas sean.
          Pero tengo que darle un poco la razón a José Ignacio Herrera Badía; que yo sepa los nazis no tienen nada que ver en la actual película de genocidio. Los nazis perdieron la guerra y ya no están, no existen.
          Personalmente, considero que Hitler fue un instrumento financiado por unos señores (que son los antecesores de los actuales que están detrás manejando el mundo) y, que si bien era un orador nato, no estaba a la altura para llevar los destinos de una gran nación como era Alemania y para colmo dejándose aconsejar por astrólogos videntes, es decir, Satanás ¡cómo no! detrás de todo ello.
          “Un criminal nazi es el que obliga a sus compatriotas a envenenarse con unos productos tóxicos”, dice en su 2º comentario. Evidentemente uno que obliga a sus compatriotas a envenenarse con unos productos tóxicos es un criminal mayúsculo independientemente si es nazi, rojo o lo que sea. En la Alemania nazi no se consideraba compatriota a los judíos (no sé si está al corriente de que los judíos fueron expulsados de numerosos reinos o naciones, entre la que se encuentra España y que curiosamente dicho Edicto de Expulsión fue firmado por unos grandes y brillantísimos Reyes Católicos). Pero es que tampoco los nazis obligaron a tomar tóxicos en plan genocidio del pueblo judío. También hay unos estudios (por cierto, todos prohibidos) en que se demuestra la imposibilidad de la eficacia de las cámaras de gas en los campos de trabajo (posteriormente –una terminada la guerra- llamados campos de concentración) e incluso de prisioneros que negaron esa actividad. Estos que escribieron en duda del holocausto judío, pasarían a llamárseles negacionistas.
          Pero el meollo del asunto, es que el movimiento sionista es el que está detrás del presente genocidio y ESTO ES UN GENOCIDIO EN TODA REGLA. Por eso, (en los juicios de Núremberg a cargo de los vencedores –los sionistas-), acusar a los nazis genocidas del pueblo judío es como para cogerlo con pinzas. Si hay algún iluso de pensar en que se va realizar un juicio tipo NÚREMBERG pero por sucesos reales como los actuales, que espere sentado.
          Precisamente uno de los elementos fundamentales del lavado de cerebro en las masas, es el pasar el muerto al otro. Y repetir la matraca para que pase como cierto o real en una memoria histórica. No sé, si se da cuenta que se repite la historia en 2021, tanto Vd. como yo somos NEGACIONISTAS. Lo macabro del asunto es de los autores de este apodo son precisamente los mismos criminales.
          El pueblo judío (exceptuando aquellos que renegaron de ello y pasaron a ser cristianos) es el pueblo DEICIDIA. Los sionistas son homicidas por naturaleza (sirven a Satanás). Y este homicidio de personas vivas, pasa por atacar la verdad y utilizando un lenguaje que, sin quererlo, nos hace poseedores de prejuicios falsos.
          Bueno, después de esta aclaración, espero y deseo que Dios le dé la oportunidad para escribir la descripción que conoce de este estudio desvelado por el Gobierno japonés y ocultado por agencias del medicamento, farmacéuticas y todo el resto de … asesinos.
          Saludos

  3. Al entrecomillar los excipientes que faltan en el comentario anterior no han salido, son:
    Hidrocloruro de L-histidina monohidrato
    y el
    Cloruro de magnesio hexahidrato
    Ambos productos, supertóxicos.
    Y el edetato disódico, dihidrato que es un potente anticoagulante.
    Y por supuesto felicitar al Sr. Inurrieta por su excelente trabajo.
    Y como indica el autor, incidir en que los datos aportados son los OFICIALES, los reales son muy superiores.
    También resaltar que inyectar estos medicamentos a jóvenes y niños es un crimen.
    Íñigo Caballero

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