Vía Crucis de España

El 14 de octubre de 2019 es una fecha que ha dejado marcado un hito para el recuerdo con o sin Memoria Histórica, porque en este día el Tribunal Supremo, no ha convencido ni a tirios ni a troyanos, dictando una sentencia, que la considero como el acta de defunción de España.

Marchena

No quiero con ello significar con esa afirmación que España esté muerta, ni que hayan de encenderse los cirios funerarios. Únicamente apunto, al igual que señalé que al perderse la Unidad Católica de España con la Constitución atea del 78, en un futuro se perdería la unidad territorial; hoy, me atrevo a pronosticar que con esta sentencia del “Procés” se está apuntillando (Dios quiera sea un descabello fallido) a la Patria española.

Es lastimoso y humillante que esta sentencia apaciguadora dictada unánimemente por el Tribunal Supremo tenga que estar en boca del pueblo español y, que todos los medios de comunicación la analicen y valoren intentando darnos unas explicaciones más o menos jurídicas, tanto de su gravedad como de las consecuencias que conlleva tan paradójico dictamen; pero el hecho es el que es, y no puede sustraerse al silencio a pesar de que no tiene vuelta de hoja.

En mi opinión, con esta sentencia, permítanme la expresión, de ciencia ficción, se ha “descubierto” el poder psicológico del Supremo, ya que en ella se evidencia que el gobierno de la Generalitat de Cataluña preparó y ejecutó un golpe de Estado, con un armazón legal para construir una nueva república; esto es, que los encausados confeccionaron un entramado jurídico paralelo al de la Nación Española, y, se atrevieron, en desafío a la Constitución vigente, a hacer un referéndum sin garantías democráticas. Y con o sin barretina tricolor proclamaron la independencia de Cataluña.

Ahora bien, el Supremo, metiéndose en las mentes de los golpistas, con el arte anteriormente mencionado de la parapsicología en ciencia ficción, ha descubierto, ¡oh milagro!, que estos golpistas están despojados de responsabilidad alguna en la rebelión habida, puestos que son unos ilusos idealistas, conocedores de que el ejercicio del derecho a decidir en las urnas, no era sino un anzuelo embaucador para la ciudadanía independentista catalana, a la que se la incentivó a movilizarse, a sabiendas de que nunca desembocaría en una República Catalana.

Es sorprendente el don psicológico que posee el Supremo para meterse en las mentes de los golpistas, para, así poder dilucidar que estos nuevos “Dédalos” (1), inventores del laberinto de Cataluña, donde se esconde, de forma grotesca, el minotauro-separatista, monstruo chupador de euros, y al que cada equis tiempo les subvenciona el Gobierno de turno Español con muchos millones de euros, para que puedan substituir los lazos amarillos por la frase de “tots contents” y hasta la próxima, porque tanto los sentenciados como el Govern de la Generalitat han revalidado que lo seguirán haciendo.

Estamos, como he apuntado anteriormente, ante el acta de defunción de España, en una de las estaciones de este viacrucis que esta padeciendo nuestra Patria. Viacrucis de España que comenzó el primero de abril de 1939, cuando los derrotados (Comunistas, Socialistas, Ezquerra Republicana y Nacionalistas Vascos) comenzaron a maquinar lo que a la muerte de Franco podrían llevar a cabo: repartirse España.

Y así, estos indeseables y mezquinos apátridas, se frotaron las manos cuando aquellos mendigos de la Patria, a los que Franco había elevado a la categoría de caballeros, perjuraron y traicionaron a los miles de patriotas caídos por Dios y por España, entregando, en ruptura no en transición, una Patria grande y libre, por una Democracia en “libertad sin ira”, donde todo está prohibido., hasta la libertad de poder enterrar a nuestro deudo en nuestra propiedad.

A partir de la transición, las Estaciones para la destrucción de España comienzan a aparecer, sin que el personal tome conciencia de que sacar a la mujer del hogar, el divorcio, la despenalización del amancebamiento y el insistir en la emancipación de los hijos de sus casas, no tiene otra finalidad que la destrucción de la familia. Los perdedores saben muy bien que sin familia es el órgano esencial del patrimonio nacional. Rota la unidad familiar, el camino es todo orégano.

La siguiente estación, tuvo lugar en julio de 1985, cuando se aprobó el asesinato de los no natos, con la retorcida ley autoproclamada de la interrupción del embarazo, como si una vez efectuado el aborto, tuviera vuelta atrás.  Y es que con la falta de natalidad se trasformará en un futuro próximo los modelos económicos, políticos y sociales a gusto de la mano que mueve los hilos de todas estas estaciones en detrimento de España.

Todo parecía que marchaba con normalidad, pero cá, en marzo del 2001, otra estación asombra al pueblo llano. El BOE publica el Real Decreto por el que se suspende el Servicio Militar a partir de 31 de diciembre de 2002. ¡Vaya aldabonazo! Se muestra el agradecimiento a los millones de españoles que hemos jurado bandera y prestado honrosamente su servicio a la Patria para garantizar su seguridad e independencia, a se despoja a la juventud española de aprender obediencia y a amar a su Patria. Esta aldabada salió del Consejo de Ministros presidido por el Sr Aznar, en triunfo del más rancio antimilitarismo español.

Sin darnos apenas cuenta, tras un largo periodo de crisis inconfesada por el Gobierno socialista de turno, presidido por el inútil y pérfido Zapatero, de forma oculta y con alta traición se llevó a  cabo el ofrecimiento hecho a ETA de un órgano para el País Vasco y Navarra, no detener a etarras, liberar a De Juana Chaos y otros presos “enfermos”, acabar con la doctrina Parot durante las negociaciones que estaban ejerciendo en 2007,  así como legalizar Batasuna, para darles acceso a las Instituciones del Estado. Y ahí están, tan “chulos” creyéndose que cuando hay relámpagos es que Dios les hace fotos.

Aquel mismo año, antes de su terminación, y bajo la tapadera de reconocer y ampliar los derechos en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil   y la dictadura, se aprobó la Ley de Memoria Histórica entre los aplausos de invitados antifranquistas, una ley dictatorial y subjetiva que tiene como único objetivo el regreso a los años 1931- 1936, a su modus vivendi y a su falsía proclamación.

Desde esa nueva estación propiciada por el llamado Gobierno progresista, lo que concienciamos es la liquidación progresiva de la reconciliación nacional, la perdida progresiva de la falta de adhesión a la bandera y al himno nacional, la inexistencia, como consecuencia de la fragmentación educacional autonómica, del orgullo de ser español, de tener una Patria común como Patria común, y un mismo destino universal en el alma de nuestros hijos. Nuevo amanecer del arrollador anticlericalismo contra todo lo católico, pues bien saben que ese es el ser de nuestra Patria, y que rompiendo la unidad católica es muy fácil destruir la unidad territorial.  Una inculturalización de la enseñanza y formación, sin estímulos escolares, tanto en profesores como en alumnos. Amén del desarme moral, ideológico y patriótico de la sociedad española, embrutecida por las ofensivas mediáticas en los medios de comunicación: TV, Radio, prensa, cine y teatro, que rivalizan en hacer burla y escarnio de lo mejor de nuestras tradiciones, ensalzan lo zafio y populachero, al tiempo que frivolizan lo más sagrado y trascendente con quiebra de los valores de la familia y devastadores efectos sobre nuestras juventudes. Apertura de las puertas de la inmigración ilegal que está provocando efectos irreversibles en nuestra identidad cultural. Perversión en la práctica de una democracia a la española, en la que abuso de la partidocracia con la financiación pública sin democracia interna y sin militancia que las sufrague, al igual que la “chupandeira” de sindicatos y chiringuitos al servicio de las urnas. Persistente judicialización de la vida política, y como contrapartida, politización de la justicia. Y lo que sobre todo es de estema gravedad, el Estado de las autonomías, verdadero cáncer de España, que promueve económicamente una deuda imparable, al tiempo que fomenta un separatismo encolerizado y sin horizonte implicado en poner de manifiesto diariamente la última estación: la secesión y ruina de nuestra Patria.

Cuando parecía que todo iba a funcionar que la salida de la crisis era eminente, nos encontramos que estábamos en manos del “sonámbulo” Rajoy y la “campanilla” Soraya, que no eran precisamente el “dúo dinámico” de la actividad política y social, pues teniendo mayoría absoluta, se perpetro en una inanición incondicional, que se resumen en esta frase idiota: “No tomó ninguna decisión, porque ya la estoy tomando”, al tiempo que en este mismo escenario se jactaba de que “después del año 14 viene el año 15”. No me digan que no es ocurrente este don tranquero de la política que fue desalojado de la poltrona por los mismos hacedores de la moción de censura que, no son otros que, los “presuntos” destructores de la Nación española.

Pero España se merecía un Presidente “cum fraude”. Y con los mismos apoyos (de Podemos-IU, PNV y ERC), y ahí lo tenemos sin haber dar un palo al agua durante el tiempo que haga falta, pero eso sí, creando un problema inexistente para darle solución y ponerse la corona de laurel, o mas bien de “acacia”, cuando termine con la profanación de la tumba de Franco. Este acto profano es otra de las estaciones de viacrucis que está padeciendo España, sin que nadie se haya dado cuenta ya que el dictamen de Tribunal Supremo, al prohibir que los nietos de Franco hagan uso libre de su propiedad para enterrar a su abuelo, es, ni más ni menos, algo que huele la implantación del comunismo.

Levantar la losa de 1500 kilos de granito de Galagar, que cubre los restos del Generalísimo en Cuelgamuros, es otra artimaña que levantará el espíritu del 78 para proclamar, apoyándose de nuevo en la Ley de Memoria Histórica, la ilegalidad de la Jefatura del Estado de Francisco Franco y consiguientemente la ilegalidad de la instauración monárquica en España, para así, desde el Gobierno Progresista con el que se le llena la boca a Sánchez, retornar a la República, previo reparto de las provincias Vascongadas y Navarra al PNV, Cataluña, Valencia y Baleares a ERC, y el resto a perpetuidad para el socialismo-Marxista. ¡Ah! Sin dejar de ser candidato al Premio Novel de la parsimonia criminal, ante el problema  catalán, que ostenta Rajoy.

Son muchas las coincidencias agrupadas en este Viacrucis de España, pero ustedes saben, porque lo están sufriendo en sus propios cranes, que existen otras estaciones que no menciono, pero que están en su andadura diaria. Yo solo quiero ayudarles a hacer un alto en el camino, para que tomen conciencia que en cierta medida somos responsables de esta agonía que sufre nuestra Patria, y que hemos de, una vez por todas, pegar un puñetazo en la mesa y, unidos, proclamar que esto se ha acabado, que no estamos dispuestos a cantar el Dies Irae por España.

  • Dédalo fue el Inventor del laberinto de Creta para ocultar al monstruoso Minotauro.
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