Visión de Lutero en el infierno

Terrorífica visión de Lutero en el infierno por parte de la Beata Sor María Serafina Micheli, fundadora del Instituto de las Hermanas de los Ángeles.

Visión del gran heresiarca entre los condenados

Providencialmente Sor María se encontraba en Eisleben, Sajonia, lugar donde nació Lutero. Ese día se celebraba el cuarto centenario del nacimiento del gran heresiarca (10 noviembre de 1483), que dividió la cristiandad, provocando grandes guerras y desastres. Las calles y los balcones estaban engalanados. Se esperaba la presencia del Emperador Guillermo I. 

La beata, ajena a todo ello, entró a una iglesia para realizar una visita a Jesús Sacramentado. Finalmente, encontró una con la puerta cerrada y se arrodilló delante para rezar. Mientras oraba, se apareció el Ángel de la Guarda y le dijo: “Levántate, porque esta es una iglesia protestante”. Y añadió: “Yo quiero que veas el lugar donde Martín Lutero está condenado y la pena que paga en castigo de su orgullo”. 

Entonces tuvo la visión de un horrible abismo de fuego, en el cual eran atormentadas una innumerable cantidad de almas. En el fondo vio a un hombre, Martín Lutero, que se distinguía entre los demás condenados pues estaba rodeado de demonios que lo obligaban a estar de rodillas  y armados de martillos, le clavaban en la cabeza una gran clavo. La monja meditaba que si las personas que participaban en la fiesta vieran esta escena dramática, ciertamente no rendirían honores a tan funesto personaje. 

Otro ejemplo de la gravedad de morir en herejía 

En las Glorias de María de San Alfonso de María de Ligorio se narra otro caso muy significativo que habla de la gravedad de permanecer en el protestantismo. Siempre se dijo herejes y hoy en día se les llama hermanos separados para no herir. Separados de la verdadera Iglesia de Cristo, separados del Cielo si no abjuran de sus errores:

Se cuenta en la historia de la fundación de la Compañía de Jesús en el reino de Nápoles que hubo un joven escocés llamado Guillermo, pariente del rey Jacobo, nacido y criado en la herejía protestante, el cual, ilustrado con los rayos de la divina luz, que le iba descubriendo sus errores, vino a Francia. Gracias a los consejos de un Padre de la Compañía, y mucho más por la intercesión de la Virgen nuestra Señora, conoció, al fin, la verdadera religión, abjuró los errores protestantes y se convirtió a la fe católica. Pasó de allí a Roma, donde, hallándole un día muy afligido y lloroso un amigo suyo le preguntó la causa. Respondió que se le había aparecido la noche anterior su madre difunta y condenada, diciéndole: «Hijo, dichoso tú que has entrado en el seno de la verdadera Iglesia; yo estoy condenada por haber muerto en la herejía protestante».


6 respuestas a «Visión de Lutero en el infierno»

  1. La verdad sea dicha, Lutero no tenia vocación sacerdotal, ningún trabajo sin vocación para ese trabajo sirve para nada solo hace el doble de daño dentro del trabajo, un maestro sin vocación para enseñar, un doctor sin vocación para la medicina, solo daño a la enseñanza o daño a la medicina, pues que se esperaba de un duelista que se refugio en una iglesia para que no lo condenaran a la cárcel, pues se metió a un convento para que lo dejaran tranquilo, pero nunca se arrepintió de su pecado de haber matado o participado en terrible duelo, luego vino todo los demás su rebeldía, su arrogancia, quiso batirse en duelo con el mismo papa, y que pasó, se fue al infierno por hereje, por orgullo, y por la ambición y el dinero de sus seguidores

    1. Estimado seguidor: pues la verdad es que ha insertado un comentario digno de enmarcarse, porque no se puede decir más y mejor en tan poco. Mil gracias. Saludos cordiales

  2. Desde que estudié el luteranismo -como base de los «protestantismos» en historia de las religiones- me dio asco este personaje ignorante y arribista que condujo a una parte de la cristiandad al error y del que han surgido las mil y una sectas (casi peor que no creer es creer mal) pero desde que oí las conferencias y entrevistas del Dr. Alberto Bárcena ya comprendí que además Lutero era un psicópata en el plano «racionalista» y un poseso en el místico.
    El «germano separado» está en el lugar que le corresponde…

    Saludos.

    1. Estimado seguidor: magnífico comentario. Efectivamente fue un ignorante, arribista, acomplejado, soberbio y egoista sin escrúpulos. En cuanto a lo de Bárcena nos alegra que lo mencione, pues su conferencia y escritos sobre el gran heresiarca creemos que son no sólo de lo mejor, sino muy probablemente definitivos. Mil gracias. Saludos cordiales

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