«Vivo la fe desde el profundo convencimiento de mi propia miseria», Javier Navascués

Reproducimos con enorme placer la entrevista que para Adoración y Liberación ha realizado Lina Castillo a nuestro querido y admirado colaborador Javier Navascués.

Javier Navascués

¿Cómo vive usted la fe, teniendo en cuenta que estamos en un mundo, que es uno de los más fieros enemigos de aquellas almas que quieren ser fieles a Dios?

Vivo la fe desde el profundo convencimiento de mi propia miseria, pero con la esperanza de poder vencer, con la ayuda de la gracia, al mundo, al demonio y a la carne, aunque humanamente parezca tan difícil y todos los males del mundo nos inviten al desánimo. Otra causa de desaliento a veces es conocer nuestra propia debilidad y ver que por nosotros mismos casi somos incapaces de hacer un acto meritorio. Para combatir esta tentación me ayuda mucho este fragmento de la oración 15 minutos ante Jesús Sacramentado, en la que Cristo habla al alma comprendiendo, todas sus miserias y animándole a vencerlas con su ayuda.

“Y para ti, ¿no necesitas alguna gracia? Hazme, si quieres, una lista de tus necesidades, y ven, léela en mi presencia. Dime francamente que sientes -soberbia, amor a la sensualidad y al regalo; que eres tal vez egoísta, inconstante, negligente… ; y pídeme luego que venga en ayuda de los esfuerzos, pocos o muchos, que haces para quitar de ti tales miserias.

No te avergüences, ¡pobre alma! ¡Hay en el cielo tantos justos, tantos Santos de primer orden, que tuvieron esos mismos defectos! Pero rogaron con humildad… ; y poco a poco se vieron libres de ellos”.

¿Qué opina usted de los pobres sacerdotes que han sido apartados y excomulgados solo por defender la Santa Tradición?

Primero habría que ver cada caso y estudiar el motivo por el que un sacerdote es apartado, a veces pueden ser apartados o excomulgados con razón, cuando hay una causa grave de por medio o una desobediencia contumaz. Pero en algunos casos pueden ser apartados de forma injusta, que puede llegar a ser un gran atropello. Y esto sucede a veces con sacerdotes fieles a la doctrina y la liturgia de siempre o que predican con contundencia contra los lobbies que son intocables.

Muchos santos por defender la verdad han sufrido persecución, incluso dentro de la misma Iglesia o sus propias órdenes religiosas. A San Juan Bautista le costó la cabeza denunciar el pecado del rey Herodes. Dios, a través de estas contracciones e injusticias, pone a prueba a sus almas más queridas, haciéndoles pasar por este crisol de incomprensión y desconcierto. A estos sacerdotes les diría que sigan confiando en Dios, aceptando su situación con humildad y que busquen hacer su voluntad, siguiendo los consejos de algún santo sacerdote.

¿Cree que la Iglesia vive actualmente una ceguera espiritual profunda?

Más que la Iglesia en sí, determinados miembros de la Iglesia que se alejan del dogma y de la moral católica. Se está cumpliendo lo anunciado en La Salette, la apostasía en una parte de la Iglesia, que se ha alejado del espíritu de Cristo y de la sana doctrina. Esto se ve de manera patente en la rebeldía de parte de la Iglesia alemana y en muchos sacerdotes que defienden abiertamente posturas contrarias a la ley de Dios.

Muchos pastores son perros mudos, cobardes, pues no se atreven a condenar con contundencia los grandes vicios del siglo. Otros ni siquiera los ven, porque están ciegos espiritualmente hablando y predican una versión edulcorada del Evangelio, un evangelio sin cruz y sin renuncia, una especie de filantropía fofa en donde cabe todo. He de decir que otros vemos claro lo que pasa, aunque estamos todavía muy lejos de actuar con el heroísmo que nos pide Cristo.

Lo más importante es la oración…pero, ¿qué pasa con la acción? ¿Los católicos deberían alzarse ante tanta ignominia y sacrilegio que se está cometiendo día tras día?

Los tres pilares tradicionales del católico deben ser oración, formación y acción, por este orden. El problema es que a veces no hay plataformas suficientes para pasar a la acción.

Abogados cristianos es un ejemplo de una entidad que se moja mucho a la hora de combatir las blasfemias y los ataques a nuestra santa religión. También por ejemplo 40 días por la vida es una asociación muy valiente que está dando la cara en los abortorios.

Nos falta organizarnos de forma eficaz y salir de nuestra comodidad para hacer actos que tengan repercusión en la vida pública en defensa de los derechos de Dios. Por eso es importante comprometerse y apoyar a los movimientos que más hacen por defender la causa católica, como los que he nombrado y algún otro. Rezar y reparar es lo esencial, aunque también a veces hay que actuar con contundencia en justa defensa de los derechos de Dios cuando estos son pisoteados.

¿Qué deberían hacer los católicos para conservar el ámbito de la oración, la lucha y la perseverancia en estos tiempos tan cruciales?

Principalmente pedirlo en la oración y confiar mucho en Dios. Pedir el don de piedad y el de fortaleza, por ejemplo, para porfiar cada día en el combate de la oración y en la militancia por el Reinado Social de Cristo. Hay que pedirlo con humildad, confianza y perseverancia, es lo más importante. También es bueno pertenecer a pequeñas comunidades católicas o unirse con gente que defiende los mismos ideales. La peregrinación NSC a Covadonga o los Rosarios de hombres son signos de esperanza en una sociedad decrépita.


3 respuestas a ««Vivo la fe desde el profundo convencimiento de mi propia miseria», Javier Navascués»

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