Para Vulcano, ese engendro.

No se sabe lo que es; ni él mismo lo sabe. Por eso es necesario conocer qué es.

ESCUCHAR NOTICIA:                                                           (Aquí en PDF) Para Vulcano, ese engendro Érase un bípedo a una obsesión pegado. Érase un maricón superlativo. Érase un carnaval lleno de divos. Érase un populacho de ahembrados.   Era una isla poblada de bardajes. Érase un clero que brilla por su ausencia. Éranse fieles que asumen la indecencia. Era una muestra más que no hay coraje.   Érase el rebuznar de una ramera. Érase un sacrilegio sin respuesta. Érase otro pecado en nuestra testa. Érase la tibieza más grosera.   Era una agrupación de pervertidos. Eran el inductor y el ignorante. Érase el jaleado y los jaleantes. Érase una masa amorfa de invertidos.   Érase un muladar, por cabalgado Érase también lo otro, y pido excusas. No comparo a los putos con las putas, Pues muchas de ellas respetan lo Sagrado.   Era una proposición de mil esquelas. Era una farra estúpida y tomante. Era la afrenta a Dios de un postulante, Nada menos que a ser maestro de escuela.   Era quién no se atreve con el mundo, Era quién podría insultar a los de OXFAM, Era el cobarde, que calla al pederasta, Era un matón que sólo tiene culo.   Era la degollina como tesis. Érase una “dragcuin” de ínfulas pías, Y un obispo que no sella las vías, Para que ese “borjarrón”, dé catequesis.   Era una gusanera de inmundicias, De una arrastrada reina, avasallados. Mulciber es el nombre que se ha dado, En alarmante indicio de presbicia.   ¿Dónde hallarás tu venus, sodomita? ¿Será ella él, y harás tú de Pandora? Si fuera así, aguardaré la hora, En que te abras con vehemencia tu cajita.     Pulse para escuchar el texto                                                           (Aquí en PDF) Para Vulcano, ese engendro Érase un bípedo a una obsesión pegado. Érase un maricón superlativo. Érase un carnaval lleno de divos. Érase un populacho de ahembrados.   Era una isla poblada de bardajes. Érase un clero que brilla por su ausencia. Éranse fieles que asumen la indecencia. Era una muestra más que no hay coraje.   Érase el rebuznar de una ramera. Érase un sacrilegio sin respuesta. Érase otro pecado en nuestra testa. Érase la tibieza más grosera.   Era una agrupación de pervertidos. Eran el inductor y el ignorante. Érase el jaleado y los jaleantes. Érase una masa amorfa de invertidos.   Érase un muladar, por cabalgado Érase también lo otro, y pido excusas. No comparo a los putos con las putas, Pues muchas de ellas respetan lo Sagrado.   Era una proposición de mil esquelas. Era una farra estúpida y tomante. Era la afrenta a Dios de un postulante, Nada menos que a ser maestro de escuela.   Era quién no se atreve con el mundo, Era quién podría insultar a los de OXFAM, Era el cobarde, que calla al pederasta, Era un matón que sólo tiene culo.   Era la degollina como tesis. Érase una “dragcuin” de ínfulas pías, Y un obispo que no sella las vías, Para que ese “borjarrón”, dé catequesis.   Era una gusanera de inmundicias, De una arrastrada reina, avasallados. Mulciber es el nombre que se ha dado, En alarmante indicio de presbicia.   ¿Dónde hallarás tu venus, sodomita? ¿Será ella él, y harás tú de Pandora? Si fuera así, aguardaré la hora, En que te abras con vehemencia tu cajita.  

                                                          (Aquí en PDF)

Para Vulcano, ese engendro

Érase un bípedo a una obsesión pegado.

Érase un maricón superlativo.

Érase un carnaval lleno de divos.

Érase un populacho de ahembrados.

 

Era una isla poblada de bardajes.

Érase un clero que brilla por su ausencia.

Éranse fieles que asumen la indecencia.

Era una muestra más que no hay coraje.

 

Érase el rebuznar de una ramera.

Érase un sacrilegio sin respuesta.

Érase otro pecado en nuestra testa.

Érase la tibieza más grosera.

 

Era una agrupación de pervertidos.

Eran el inductor y el ignorante.

Érase el jaleado y los jaleantes.

Érase una masa amorfa de invertidos.

 

Érase un muladar, por cabalgado

Érase también lo otro, y pido excusas.

No comparo a los putos con las putas,

Pues muchas de ellas respetan lo Sagrado.

 

Era una proposición de mil esquelas.

Era una farra estúpida y tomante.

Era la afrenta a Dios de un postulante,

Nada menos que a ser maestro de escuela.

 

Era quién no se atreve con el mundo,

Era quién podría insultar a los de OXFAM,

Era el cobarde, que calla al pederasta,

Era un matón que sólo tiene culo.

 

Era la degollina como tesis.

Érase una “dragcuin” de ínfulas pías,

Y un obispo que no sella las vías,

Para que ese “borjarrón”, dé catequesis.

 

Era una gusanera de inmundicias,

De una arrastrada reina, avasallados.

Mulciber es el nombre que se ha dado,

En alarmante indicio de presbicia.

 

¿Dónde hallarás tu venus, sodomita?

¿Será ella él, y harás tú de Pandora?

Si fuera así, aguardaré la hora,

En que te abras con vehemencia tu cajita.

 


Deja una respuesta

Normas: los comentarios son responsabilidad única y exclusiva de quien los inserta. Esta web ni asume, ni alienta ninguno de ellos. Quien se sienta ofendido por alguno, deberá inexcusablemente dirigir su queja de inmediato (plazo máximo 7 días según Ley Orgánica 2/1984) a nuestro correo en "CONTACTO". De no hacerlo así se entenderá que no se siente ofendido, así como que renuncia a cualquier clase de reclamación a que pudiera tener derecho.

Los campos obligatorios están marcados con *


Pulse para escuchar el texto