Zapatero

ESCUCHAR NOTICIA: Chapoteando en la pocilga nacional en la que se ha convertido nuestra querida España, conviene aclarar, por pura higiene mental y por simple comprensión cognitiva, lo sucedido con el expresidente Zapatero. Un individuo tan bobo, cagapoquito y cursi, como espabilado para sacar rédito de sus escasas dotes intelectuales y de su estulticia personal. Un individuo miserable solo equiparable a su sucesor Sánchez. Dos personajes que han envilecido la convivencia nacional hasta límites insuperables en nuestra larga historia, convirtiendo un país razonablemente optimista y feliz en un pozo de resentimiento y desesperanza. Todo comenzó cuando a una de las agencias de seguridad mas poderosas del mundo, la Homeland Security Investigation, de Estados Unidos, se le sumo la actividad anti blanqueo de capitales de la fiscalía de Francia y Suiza. Todas ellas se centraron en las acciones financieras internacionales vinculadas a contratos públicos y su relación con desvíos de fondos y comisiones en territorio hispanoamericano con escala en Europa, detectadas por sus agentes operativos.  En la actualidad existen herramientas informáticas de rastreo de activos que escanean redes financieras globales y que han sido activadas en este caso. Los informes de inteligencia generados mediante este procedimiento detallaron rutas del dinero, localizaron sociedades pantalla y fiscalizaron transferencias cruzadas dentro de un gigantesco laberinto monetario internacional, creado precisamente para el ocultamiento y la transformación de ingentes cantidades de dinero de origen ilícito, generalmente, tráfico de drogas, de armas y negocios fraudulentos de todo tipo.  Todo un complejo organigrama diseñado expresamente para invisibilizar el origen real del dinero buscando la impunidad a través de la dispersión geográfica. De tal modo, la información de la inteligencia estadounidense, se cruzó y complementó con la de Francia y Suiza, sin ningún motivo político, sino pura y simplemente por ortodoxia financiera y control de la delincuencia transnacional, buscando asfixiar la estructura de blanqueo y opacidad tejida en torno a una red de blanqueo de capitales provenientes de Venezuela y el Caribe. Lo cierto, es que el proceso de investigación de las autoridades norteamericanas, francesas y suizas ha dado como consecuencia la formalización de una comisión rogatoria internacional para la investigación en España de algunos individuos colaboradores implicados con los supuestos delincuentes caribeños, que estaban en el punto de mira de las pesquisas de los agentes franceses y suizos encargados de la delincuencia económica. Y ¡oh, sorpresa!, es en este contexto de escuchas, registros y grabaciones donde aparece la figura del expresidente Zapatero, embadurnado y maloliente como elemento de conjunción y coordinación de la trama desde una posición de jerarquía superior. A partir de aquí, surge la construcción del relato exculpatorio de sus hooligans, cegados por el fanatismo, la arbitrariedad sectaria, el interés particular, y una absurda estupidez congénita, incapaces de creer lo que ven sus propios ojos, y necios hasta la nausea en busca de la justificación de un simple rufián como el expresidente del gobierno de España. Luego llegaría el hallazgo de las joyas ocultas y la cobarde desaparición del interfecto de la audiencia pública, a pesar de sus manifestaciones iniciales en el sentido de que pronto daría explicaciones de todo lo sucedido. Ahora, el plan no es argumentar su inocencia con todo lujo de detalles y de convicciones, sino impugnar el proceso por defecto de forma, como un mafioso culpable más.   Afortunadamente las autoridades suizas llevan tiempo aplicando una política de tolerancia cero con el uso de sus canales bancarios para el cobro de comisiones ilegales vinculadas a opacos elementos extranjeros. Suiza no necesita una denuncia de nadie para ponerse en marcha. Simplemente se activa mediante las alarmas diseñadas al efecto, cuando estas detectan las transferencias millonarias desde cuentas de sociedades pantalla caribeñas hacia cuentas numeradas en Ginebra o Zurich. Suiza ya no es el refugio seguro de antes. Por otra parte, a su vez Francia persigue la estrategia habitual de este tipo de delincuentes económicos consistente en utilizar territorio francés para la adquisición de patrimonio inmobiliario, vehículos de lujo o inversión de capital en operaciones mercantiles turbias que acaban diluyéndose en el tejido empresarial francés hasta resultar ilocalizable.  Es decir, lo que técnicamente se llama regularización del dinero sucio a través del circuito comercial europeo. Pero lo verdaderamente demoledor para Zapatero y sus secuaces es que Francia y Suiza han compartido esta información con la fiscalía anticorrupción española mediante los canales implantados en la eurozona para la lucha contra el crimen organizado. Y, por tanto, cuando estos datos llegaron a España validados por un juez suizo o francés la excusa de la persecución política tan utilizada por los palmeros mediáticos, y deglutida por su parroquia de fieles lamelibranquios, se desmoronó por completo. De tal forma, las tropelias de los despachos oficiales del gobierno, con el ministro de justicia a la cabeza, seguido por la fiscal general del estado y su corte de correveidiles, acostumbrados a controlar los tiempos de las investigaciones, se estrellan contra la burocracia implacable de los tribunales europeos, que no rinden cuentes ante ningún apesebrado político español. Y este hecho, es un factor decisivo en semejante historia de traición y corrupción a partes iguales. Es decir, sin la intervención de estas instancias internacionales, la impunidad de Zapatero sería total, porque la justicia española tiene las manos atadas por el control político, por su propia servidumbre ideológica y por la corrupción esencial de todo el tinglado administrativo español creado por el sistema partitocratico. ¿O es que alguno de los estimados lectores de estas líneas, duda de que sin el llamamiento de las autoridades judiciales francesas, americanas y suizas, nadie le habría tocado un pelo al individuo de la ceja? Sin el aval de protección de la judicatura europea, los jueces españoles, temerosos del linchamiento mediático- político y sabedores de la infame actividad de las cloacas financiadas y promovidas por la agrupación delictiva en que se ha convertido el partido del gobierno, jamás habrían intervenido contra ZP poniendo en riesgo su estabilidad personal y familiar. Esto es un hecho indiscutible.  Solo porque las circunstancias exógenas lo han facilitado, el intocable e impune Zapatero se ha convertido en un patético muñeco roto. Pero ¿Por que tienen que ser agencias extranjeras las que saquen a la luz lo que aquí parece ocultarse, protegerse y minimizarse bajo un manto de silencio cómplice por todas las instancias institucionales del país, amedrentadas unas y animosas otras? Porque cuando la corrupción es tan grosera y grande que desborda las fronteras de un país, la impunidad doméstica ya no basta para proteger a los implicados. Afortunadamente para la acción de la justicia el dinero siempre deja rastro y los satélites financieros internacionales no responden al control de Moncloa como ocurre en nuestra pútrida ciénaga nacional.  Fuera de nuestras fronteras, no se puede frenar un expediente de delincuencia financiera mediante una simple llamada ministerial a instancias judiciales, una oportuna intervención de un funcionario adepto a la causa que “extravía” oportunamente un informe, o la entusiasta labor de la fiscalía dependiente del gobierno de turno, acudiendo en su auxilio. Y aquí viene lo realmente grave que demuestra la podrida corrupción que el sistema nacido del régimen del 78 en España. Un régimen que ha conseguido crear como excrecencia tumoral un proceso de descomposición nacional a través de los partidos políticos y sus feladores de la prensa, de sus órganos políticos aposentados en las mieles del presupuesto, o mediante la jibarización mental de una amplia masa de población que continúa empeñada, en que, si los corruptos y aprovechados son de los “suyos”, todo comportamiento ilegal es disculpable. En efecto, porque lo más grave de toda esta miserable historia de mafias políticas, sectas judiciales y cloacas policiales, se encuentra en la triste constatación de que sin la participación extranjera toda esta basura  jamás hubiese salido a la luz. Zapatero sería un hombre de paz, sus hijas unas competentes profesionales del gótico tardío, y Sánchez junto al PSOE el faro que ilumina el mundo progresista. Con todo, lo mas triste es la evidencia de un tejido institucional corrupto por la supeditación a los partidos políticos y a sus intereses coyunturales. Un lugar donde nadie puede desarrollar una actividad funcionarial sin su adscripción al organigrama mental de la corrupción institucionalizada. Un lugar donde todo son dependencias orgánicas a un sistema viciado de raíz y donde todo debe ser ocultado y disculpado cuando le llega el turno a “los nuestros”. Un lugar donde la democracia liberal es el mejor ecosistema para el latrocinio y el robo… De unos y de otros.   Pulse para escuchar el texto Chapoteando en la pocilga nacional en la que se ha convertido nuestra querida España, conviene aclarar, por pura higiene mental y por simple comprensión cognitiva, lo sucedido con el expresidente Zapatero. Un individuo tan bobo, cagapoquito y cursi, como espabilado para sacar rédito de sus escasas dotes intelectuales y de su estulticia personal. Un individuo miserable solo equiparable a su sucesor Sánchez. Dos personajes que han envilecido la convivencia nacional hasta límites insuperables en nuestra larga historia, convirtiendo un país razonablemente optimista y feliz en un pozo de resentimiento y desesperanza. Todo comenzó cuando a una de las agencias de seguridad mas poderosas del mundo, la Homeland Security Investigation, de Estados Unidos, se le sumo la actividad anti blanqueo de capitales de la fiscalía de Francia y Suiza. Todas ellas se centraron en las acciones financieras internacionales vinculadas a contratos públicos y su relación con desvíos de fondos y comisiones en territorio hispanoamericano con escala en Europa, detectadas por sus agentes operativos.  En la actualidad existen herramientas informáticas de rastreo de activos que escanean redes financieras globales y que han sido activadas en este caso. Los informes de inteligencia generados mediante este procedimiento detallaron rutas del dinero, localizaron sociedades pantalla y fiscalizaron transferencias cruzadas dentro de un gigantesco laberinto monetario internacional, creado precisamente para el ocultamiento y la transformación de ingentes cantidades de dinero de origen ilícito, generalmente, tráfico de drogas, de armas y negocios fraudulentos de todo tipo.  Todo un complejo organigrama diseñado expresamente para invisibilizar el origen real del dinero buscando la impunidad a través de la dispersión geográfica. De tal modo, la información de la inteligencia estadounidense, se cruzó y complementó con la de Francia y Suiza, sin ningún motivo político, sino pura y simplemente por ortodoxia financiera y control de la delincuencia transnacional, buscando asfixiar la estructura de blanqueo y opacidad tejida en torno a una red de blanqueo de capitales provenientes de Venezuela y el Caribe. Lo cierto, es que el proceso de investigación de las autoridades norteamericanas, francesas y suizas ha dado como consecuencia la formalización de una comisión rogatoria internacional para la investigación en España de algunos individuos colaboradores implicados con los supuestos delincuentes caribeños, que estaban en el punto de mira de las pesquisas de los agentes franceses y suizos encargados de la delincuencia económica. Y ¡oh, sorpresa!, es en este contexto de escuchas, registros y grabaciones donde aparece la figura del expresidente Zapatero, embadurnado y maloliente como elemento de conjunción y coordinación de la trama desde una posición de jerarquía superior. A partir de aquí, surge la construcción del relato exculpatorio de sus hooligans, cegados por el fanatismo, la arbitrariedad sectaria, el interés particular, y una absurda estupidez congénita, incapaces de creer lo que ven sus propios ojos, y necios hasta la nausea en busca de la justificación de un simple rufián como el expresidente del gobierno de España. Luego llegaría el hallazgo de las joyas ocultas y la cobarde desaparición del interfecto de la audiencia pública, a pesar de sus manifestaciones iniciales en el sentido de que pronto daría explicaciones de todo lo sucedido. Ahora, el plan no es argumentar su inocencia con todo lujo de detalles y de convicciones, sino impugnar el proceso por defecto de forma, como un mafioso culpable más.   Afortunadamente las autoridades suizas llevan tiempo aplicando una política de tolerancia cero con el uso de sus canales bancarios para el cobro de comisiones ilegales vinculadas a opacos elementos extranjeros. Suiza no necesita una denuncia de nadie para ponerse en marcha. Simplemente se activa mediante las alarmas diseñadas al efecto, cuando estas detectan las transferencias millonarias desde cuentas de sociedades pantalla caribeñas hacia cuentas numeradas en Ginebra o Zurich. Suiza ya no es el refugio seguro de antes. Por otra parte, a su vez Francia persigue la estrategia habitual de este tipo de delincuentes económicos consistente en utilizar territorio francés para la adquisición de patrimonio inmobiliario, vehículos de lujo o inversión de capital en operaciones mercantiles turbias que acaban diluyéndose en el tejido empresarial francés hasta resultar ilocalizable.  Es decir, lo que técnicamente se llama regularización del dinero sucio a través del circuito comercial europeo. Pero lo verdaderamente demoledor para Zapatero y sus secuaces es que Francia y Suiza han compartido esta información con la fiscalía anticorrupción española mediante los canales implantados en la eurozona para la lucha contra el crimen organizado. Y, por tanto, cuando estos datos llegaron a España validados por un juez suizo o francés la excusa de la persecución política tan utilizada por los palmeros mediáticos, y deglutida por su parroquia de fieles lamelibranquios, se desmoronó por completo. De tal forma, las tropelias de los despachos oficiales del gobierno, con el ministro de justicia a la cabeza, seguido por la fiscal general del estado y su corte de correveidiles, acostumbrados a controlar los tiempos de las investigaciones, se estrellan contra la burocracia implacable de los tribunales europeos, que no rinden cuentes ante ningún apesebrado político español. Y este hecho, es un factor decisivo en semejante historia de traición y corrupción a partes iguales. Es decir, sin la intervención de estas instancias internacionales, la impunidad de Zapatero sería total, porque la justicia española tiene las manos atadas por el control político, por su propia servidumbre ideológica y por la corrupción esencial de todo el tinglado administrativo español creado por el sistema partitocratico. ¿O es que alguno de los estimados lectores de estas líneas, duda de que sin el llamamiento de las autoridades judiciales francesas, americanas y suizas, nadie le habría tocado un pelo al individuo de la ceja? Sin el aval de protección de la judicatura europea, los jueces españoles, temerosos del linchamiento mediático- político y sabedores de la infame actividad de las cloacas financiadas y promovidas por la agrupación delictiva en que se ha convertido el partido del gobierno, jamás habrían intervenido contra ZP poniendo en riesgo su estabilidad personal y familiar. Esto es un hecho indiscutible.  Solo porque las circunstancias exógenas lo han facilitado, el intocable e impune Zapatero se ha convertido en un patético muñeco roto. Pero ¿Por que tienen que ser agencias extranjeras las que saquen a la luz lo que aquí parece ocultarse, protegerse y minimizarse bajo un manto de silencio cómplice por todas las instancias institucionales del país, amedrentadas unas y animosas otras? Porque cuando la corrupción es tan grosera y grande que desborda las fronteras de un país, la impunidad doméstica ya no basta para proteger a los implicados. Afortunadamente para la acción de la justicia el dinero siempre deja rastro y los satélites financieros internacionales no responden al control de Moncloa como ocurre en nuestra pútrida ciénaga nacional.  Fuera de nuestras fronteras, no se puede frenar un expediente de delincuencia financiera mediante una simple llamada ministerial a instancias judiciales, una oportuna intervención de un funcionario adepto a la causa que “extravía” oportunamente un informe, o la entusiasta labor de la fiscalía dependiente del gobierno de turno, acudiendo en su auxilio. Y aquí viene lo realmente grave que demuestra la podrida corrupción que el sistema nacido del régimen del 78 en España. Un régimen que ha conseguido crear como excrecencia tumoral un proceso de descomposición nacional a través de los partidos políticos y sus feladores de la prensa, de sus órganos políticos aposentados en las mieles del presupuesto, o mediante la jibarización mental de una amplia masa de población que continúa empeñada, en que, si los corruptos y aprovechados son de los “suyos”, todo comportamiento ilegal es disculpable. En efecto, porque lo más grave de toda esta miserable historia de mafias políticas, sectas judiciales y cloacas policiales, se encuentra en la triste constatación de que sin la participación extranjera toda esta basura  jamás hubiese salido a la luz. Zapatero sería un hombre de paz, sus hijas unas competentes profesionales del gótico tardío, y Sánchez junto al PSOE el faro que ilumina el mundo progresista. Con todo, lo mas triste es la evidencia de un tejido institucional corrupto por la supeditación a los partidos políticos y a sus intereses coyunturales. Un lugar donde nadie puede desarrollar una actividad funcionarial sin su adscripción al organigrama mental de la corrupción institucionalizada. Un lugar donde todo son dependencias orgánicas a un sistema viciado de raíz y donde todo debe ser ocultado y disculpado cuando le llega el turno a “los nuestros”. Un lugar donde la democracia liberal es el mejor ecosistema para el latrocinio y el robo… De unos y de otros.

Chapoteando en la pocilga nacional en la que se ha convertido nuestra querida España, conviene aclarar, por pura higiene mental y por simple comprensión cognitiva, lo sucedido con el expresidente Zapatero. Un individuo tan bobo, cagapoquito y cursi, como espabilado para sacar rédito de sus escasas dotes intelectuales y de su estulticia personal. Un individuo miserable solo equiparable a su sucesor Sánchez. Dos personajes que han envilecido la convivencia nacional hasta límites insuperables en nuestra larga historia, convirtiendo un país razonablemente optimista y feliz en un pozo de resentimiento y desesperanza.

Todo comenzó cuando a una de las agencias de seguridad mas poderosas del mundo, la Homeland Security Investigation, de Estados Unidos, se le sumo la actividad anti blanqueo de capitales de la fiscalía de Francia y Suiza. Todas ellas se centraron en las acciones financieras internacionales vinculadas a contratos públicos y su relación con desvíos de fondos y comisiones en territorio hispanoamericano con escala en Europa, detectadas por sus agentes operativos.  En la actualidad existen herramientas informáticas de rastreo de activos que escanean redes financieras globales y que han sido activadas en este caso. Los informes de inteligencia generados mediante este procedimiento detallaron rutas del dinero, localizaron sociedades pantalla y fiscalizaron transferencias cruzadas dentro de un gigantesco laberinto monetario internacional, creado precisamente para el ocultamiento y la transformación de ingentes cantidades de dinero de origen ilícito, generalmente, tráfico de drogas, de armas y negocios fraudulentos de todo tipo.  Todo un complejo organigrama diseñado expresamente para invisibilizar el origen real del dinero buscando la impunidad a través de la dispersión geográfica.

De tal modo, la información de la inteligencia estadounidense, se cruzó y complementó con la de Francia y Suiza, sin ningún motivo político, sino pura y simplemente por ortodoxia financiera y control de la delincuencia transnacional, buscando asfixiar la estructura de blanqueo y opacidad tejida en torno a una red de blanqueo de capitales provenientes de Venezuela y el Caribe.

Lo cierto, es que el proceso de investigación de las autoridades norteamericanas, francesas y suizas ha dado como consecuencia la formalización de una comisión rogatoria internacional para la investigación en España de algunos individuos colaboradores implicados con los supuestos delincuentes caribeños, que estaban en el punto de mira de las pesquisas de los agentes franceses y suizos encargados de la delincuencia económica.

Y ¡oh, sorpresa!, es en este contexto de escuchas, registros y grabaciones donde aparece la figura del expresidente Zapatero, embadurnado y maloliente como elemento de conjunción y coordinación de la trama desde una posición de jerarquía superior. A partir de aquí, surge la construcción del relato exculpatorio de sus hooligans, cegados por el fanatismo, la arbitrariedad sectaria, el interés particular, y una absurda estupidez congénita, incapaces de creer lo que ven sus propios ojos, y necios hasta la nausea en busca de la justificación de un simple rufián como el expresidente del gobierno de España. Luego llegaría el hallazgo de las joyas ocultas y la cobarde desaparición del interfecto de la audiencia pública, a pesar de sus manifestaciones iniciales en el sentido de que pronto daría explicaciones de todo lo sucedido. Ahora, el plan no es argumentar su inocencia con todo lujo de detalles y de convicciones, sino impugnar el proceso por defecto de forma, como un mafioso culpable más.

 

Afortunadamente las autoridades suizas llevan tiempo aplicando una política de tolerancia cero con el uso de sus canales bancarios para el cobro de comisiones ilegales vinculadas a opacos elementos extranjeros. Suiza no necesita una denuncia de nadie para ponerse en marcha. Simplemente se activa mediante las alarmas diseñadas al efecto, cuando estas detectan las transferencias millonarias desde cuentas de sociedades pantalla caribeñas hacia cuentas numeradas en Ginebra o Zurich. Suiza ya no es el refugio seguro de antes.

Por otra parte, a su vez Francia persigue la estrategia habitual de este tipo de delincuentes económicos consistente en utilizar territorio francés para la adquisición de patrimonio inmobiliario, vehículos de lujo o inversión de capital en operaciones mercantiles turbias que acaban diluyéndose en el tejido empresarial francés hasta resultar ilocalizable.  Es decir, lo que técnicamente se llama regularización del dinero sucio a través del circuito comercial europeo.

Pero lo verdaderamente demoledor para Zapatero y sus secuaces es que Francia y Suiza han compartido esta información con la fiscalía anticorrupción española mediante los canales implantados en la eurozona para la lucha contra el crimen organizado. Y, por tanto, cuando estos datos llegaron a España validados por un juez suizo o francés la excusa de la persecución política tan utilizada por los palmeros mediáticos, y deglutida por su parroquia de fieles lamelibranquios, se desmoronó por completo. De tal forma, las tropelias de los despachos oficiales del gobierno, con el ministro de justicia a la cabeza, seguido por la fiscal general del estado y su corte de correveidiles, acostumbrados a controlar los tiempos de las investigaciones, se estrellan contra la burocracia implacable de los tribunales europeos, que no rinden cuentes ante ningún apesebrado político español.

Y este hecho, es un factor decisivo en semejante historia de traición y corrupción a partes iguales. Es decir, sin la intervención de estas instancias internacionales, la impunidad de Zapatero sería total, porque la justicia española tiene las manos atadas por el control político, por su propia servidumbre ideológica y por la corrupción esencial de todo el tinglado administrativo español creado por el sistema partitocratico. ¿O es que alguno de los estimados lectores de estas líneas, duda de que sin el llamamiento de las autoridades judiciales francesas, americanas y suizas, nadie le habría tocado un pelo al individuo de la ceja? Sin el aval de protección de la judicatura europea, los jueces españoles, temerosos del linchamiento mediático- político y sabedores de la infame actividad de las cloacas financiadas y promovidas por la agrupación delictiva en que se ha convertido el partido del gobierno, jamás habrían intervenido contra ZP poniendo en riesgo su estabilidad personal y familiar. Esto es un hecho indiscutible.  Solo porque las circunstancias exógenas lo han facilitado, el intocable e impune Zapatero se ha convertido en un patético muñeco roto.

Pero ¿Por que tienen que ser agencias extranjeras las que saquen a la luz lo que aquí parece ocultarse, protegerse y minimizarse bajo un manto de silencio cómplice por todas las instancias institucionales del país, amedrentadas unas y animosas otras?

Porque cuando la corrupción es tan grosera y grande que desborda las fronteras de un país, la impunidad doméstica ya no basta para proteger a los implicados. Afortunadamente para la acción de la justicia el dinero siempre deja rastro y los satélites financieros internacionales no responden al control de Moncloa como ocurre en nuestra pútrida ciénaga nacional.  Fuera de nuestras fronteras, no se puede frenar un expediente de delincuencia financiera mediante una simple llamada ministerial a instancias judiciales, una oportuna intervención de un funcionario adepto a la causa que “extravía” oportunamente un informe, o la entusiasta labor de la fiscalía dependiente del gobierno de turno, acudiendo en su auxilio.

Y aquí viene lo realmente grave que demuestra la podrida corrupción que el sistema nacido del régimen del 78 en España. Un régimen que ha conseguido crear como excrecencia tumoral un proceso de descomposición nacional a través de los partidos políticos y sus feladores de la prensa, de sus órganos políticos aposentados en las mieles del presupuesto, o mediante la jibarización mental de una amplia masa de población que continúa empeñada, en que, si los corruptos y aprovechados son de los “suyos”, todo comportamiento ilegal es disculpable.

En efecto, porque lo más grave de toda esta miserable historia de mafias políticas, sectas judiciales y cloacas policiales, se encuentra en la triste constatación de que sin la participación extranjera toda esta basura  jamás hubiese salido a la luz. Zapatero sería un hombre de paz, sus hijas unas competentes profesionales del gótico tardío, y Sánchez junto al PSOE el faro que ilumina el mundo progresista.

Con todo, lo mas triste es la evidencia de un tejido institucional corrupto por la supeditación a los partidos políticos y a sus intereses coyunturales. Un lugar donde nadie puede desarrollar una actividad funcionarial sin su adscripción al organigrama mental de la corrupción institucionalizada. Un lugar donde todo son dependencias orgánicas a un sistema viciado de raíz y donde todo debe ser ocultado y disculpado cuando le llega el turno a “los nuestros”. Un lugar donde la democracia liberal es el mejor ecosistema para el latrocinio y el robo… De unos y de otros.


4 respuestas a «Zapatero»

  1. Los EEUU llevan bastante tiempo siguiendo las peripecias del «Mundo Maduro» y sus ramificaciones, frutos de las investigaciones fue poner en el primer nivel de fulanos transgresores de la Ley a ZP y basándose en eso recopilaron información sobre ZP y la mandaron a Madrid, obteniendo a cambio un sonoro corte de mangas.
    Los USA entonces implicaron a los servicios de Suiza y Francia, les enviaron las averiguaciones y lo mismo hicieron con la Interpol, resultado, la mueca de desafío, corte de mangas incluido, del gobierno español se congeló de pronto y a la justicia no le ha quedado más remedio que abrir expediente.
    La ley que esté podrido régimen no puede evitar es la de la UE y sobre todo la de los EEUU.
    Veremos que buscan para minimizar el daño que ZP le esta causando al Psoe y sobre todo, como librar a ZP de los delitos

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