Cap. de Navío José Luis Barón Touriño: «quien nace lechón muere cochino»

ESCUCHAR NOTICIA: José Luis Barón El pasado 20 de Mayo gestioné a solicitud de la Asociación Cultural Luz de Trento –bien conocida por sus congresos, conferencias y libros que edita– la reserva de un salón en la Residencia Militar “El Alcázar” de Madrid, cuyo recepcionista mayor es el Cap. de Navío José Luis Barón Touriño, para la celebración el 27 de Junio del acto de entrega de sus premios. A tales efectos rellené el formulario correspondiente, lo envié por correo electrónico y al día siguiente se me notificó por parte de dicha residencia que el salón quedaba reservado, así como contratada con su restaurante la cena. Tras recibir la confirmación, la Asoc. Luz de Trento procedió a publicitar el evento, recibiendo enseguida numerosas reservas para el mismo. Los premios se iban a conceder al catedrático Alberto Bárcena, al P. Gabriel Calvo Zarraute y al periodista José Javier Esparza. El 4 de Junio, varios medios de propaganda sociatas, sectarios y partidistas (Público, Menéame, etc.) publicaron, al unísono, la misma noticia: “Una asociación franquista organiza un acto en una residencia militar del Ministerio de Defensa”. Sobre las 12,30 de ese mismo día 4 de Junio, me llamó el Cap. de Navío José Luis Barón Touriño comunicándome que suspendía la reserva porque “esa asociación está politizada” (¿?), apelativo que repitió varias veces sin poder explicarlo cuando yo le respondía que es una asociación cultural legalmente registrada con sus fines culturales aaccsibles a público sin matiz político de ninguna clase. Por supuesto, le requerí para que me notificara su decisión por escrito. A las pocas horas recibí un correo electrónico firmado “DIRECCIÓN RM ALCAZAR” con el siguiente texto: Tras una revisión de la actividad prevista en relación con el acto de entrega de premios programado en la Residencia Militar «El Alcázar», lamentamos comunicarle que no será posible mantener la autorización concedida para la utilización de los salones solicitados. La decisión obedece exclusivamente a la obligación de esta Residencia Militar de preservar la neutralidad institucional y que debe regir en todos los establecimientos dependientes del Ministerio de Defensa. Analizada la naturaleza y el contenido público de la actividad prevista, se ha considerado que su celebración en estas instalaciones no resulta compatible con los fines y naturaleza de este centro. Por ello, nos vemos en la necesidad de dejar sin efecto la autorización concedida para la celebración del citado acto. Lamentamos los inconvenientes que esta decisión pueda ocasionarles y les agradecemos su comprensión. Lo ocurrido pone en evidencia lo siguiente: El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño recibió una llamada telefónica del Comisariado Político del Ministerio de Defensa y se ciscó en los pantalones viendo peligrar su prebenda, pues su actual destino de recepcionista de hotel lo es. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño, raudo y veloz, procedió a la cancelación de la reserva ¡¡quince días después!! de haberla concedido; qué poca vergüenza. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño es, como poco, un indolente incumplidor de sus obligaciones, porque debería fiscalizar, como recepcionista que es de “El Alcázar”, todas y cada una de las peticiones de reserva que recibe antes de dar el visto bueno, así se evitaría diarreas como la que ha sufrido en esta ocasión. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño no tiene bemoles, porque no tiene palabra, ya que cuando incluso uno mete la pata, si sacarla implica perjudicar a un tercero, esa palabra se mantiene, se asume la responsabilidad, se da la cara y, en todo caso, se toma nota para posteriores ocasiones. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño demuestra carecer de tachines cuando en su correo alega lo de la tan manida “neutralidad”  –como cuando habla de «revisión de la actividad prevista» que no era más que una cena como cualquier otra y una mera entrega de premios–, no atreviéndose a decir, como me dijo, que anulaba porque consideraba a Luz de Trento “politizada” (¿?); y es que le era imposible explicarlo porque es falso y a las pruebas me remito, y lo que no iba a reconocer era que actuaba sólo por orden del Comisariado Político del Ministerio de Defensa. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño no tiene nada de neutral, sino que está profundamente politizado porque actúa en beneficio de una acción sectaria y politizada de unos medios, de un partido político –por demás una organización históricamente criminal– y una dirección sectaria y politizada de un Ministerio de Defensa manifiestamente politizado hasta las trancas, no sólo los civiles, sino también los militares como él; ergo su falsa “neutralidad” métasela, Cap. de Navío José Luis Barón Touriño, por donde seguro que le cabe holgadamente. Todo se explica porque el Cap. de Navío José Luis Barón Touriño debe su carrera no sólo a los servicios prestados a potencias e intereses extranjeros otanistas, contrarios a los de España, facturando dietas, claro, sino que fue delegado de Defensa en Cataluña, destino que sólo se consigue, como pueden imaginarse, si uno ha demostrado que los pantalones los lleva por los tobillos de continuo. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño, fiel lacayo de su ama, sabe que debe su actual “puerta giratoria” de recepcionista de hotel a ella, y bajo ningún concepto la va a desairar en sus sectarios y partidistas caprichos nada neutrales. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño es otro ejemplo y prueba de por qué estamos como estamos y peor que vamos a estar, por esos militares que confunden obediencia y disciplina con sumisión, y neutralidad o bien con inhibición o, aún peor, con plegarse al sectarismo ideológico y partidista del político de turno que saltándose Constitución, legalidad y legitimidad actúan en su propio beneficio y en el de su ideología y sus partidarios, y no en el de España, de ahí que tengamos unas FFAA sectarias, partidistas y politizadas como nunca antes. Cap. de Navío José Luis Barón Touriño: «quien nace lechón muere cochino».   Pulse para escuchar el texto José Luis Barón El pasado 20 de Mayo gestioné a solicitud de la Asociación Cultural Luz de Trento –bien conocida por sus congresos, conferencias y libros que edita– la reserva de un salón en la Residencia Militar “El Alcázar” de Madrid, cuyo recepcionista mayor es el Cap. de Navío José Luis Barón Touriño, para la celebración el 27 de Junio del acto de entrega de sus premios. A tales efectos rellené el formulario correspondiente, lo envié por correo electrónico y al día siguiente se me notificó por parte de dicha residencia que el salón quedaba reservado, así como contratada con su restaurante la cena. Tras recibir la confirmación, la Asoc. Luz de Trento procedió a publicitar el evento, recibiendo enseguida numerosas reservas para el mismo. Los premios se iban a conceder al catedrático Alberto Bárcena, al P. Gabriel Calvo Zarraute y al periodista José Javier Esparza. El 4 de Junio, varios medios de propaganda sociatas, sectarios y partidistas (Público, Menéame, etc.) publicaron, al unísono, la misma noticia: “Una asociación franquista organiza un acto en una residencia militar del Ministerio de Defensa”. Sobre las 12,30 de ese mismo día 4 de Junio, me llamó el Cap. de Navío José Luis Barón Touriño comunicándome que suspendía la reserva porque “esa asociación está politizada” (¿?), apelativo que repitió varias veces sin poder explicarlo cuando yo le respondía que es una asociación cultural legalmente registrada con sus fines culturales aaccsibles a público sin matiz político de ninguna clase. Por supuesto, le requerí para que me notificara su decisión por escrito. A las pocas horas recibí un correo electrónico firmado “DIRECCIÓN RM ALCAZAR” con el siguiente texto: Tras una revisión de la actividad prevista en relación con el acto de entrega de premios programado en la Residencia Militar «El Alcázar», lamentamos comunicarle que no será posible mantener la autorización concedida para la utilización de los salones solicitados. La decisión obedece exclusivamente a la obligación de esta Residencia Militar de preservar la neutralidad institucional y que debe regir en todos los establecimientos dependientes del Ministerio de Defensa. Analizada la naturaleza y el contenido público de la actividad prevista, se ha considerado que su celebración en estas instalaciones no resulta compatible con los fines y naturaleza de este centro. Por ello, nos vemos en la necesidad de dejar sin efecto la autorización concedida para la celebración del citado acto. Lamentamos los inconvenientes que esta decisión pueda ocasionarles y les agradecemos su comprensión. Lo ocurrido pone en evidencia lo siguiente: El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño recibió una llamada telefónica del Comisariado Político del Ministerio de Defensa y se ciscó en los pantalones viendo peligrar su prebenda, pues su actual destino de recepcionista de hotel lo es. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño, raudo y veloz, procedió a la cancelación de la reserva ¡¡quince días después!! de haberla concedido; qué poca vergüenza. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño es, como poco, un indolente incumplidor de sus obligaciones, porque debería fiscalizar, como recepcionista que es de “El Alcázar”, todas y cada una de las peticiones de reserva que recibe antes de dar el visto bueno, así se evitaría diarreas como la que ha sufrido en esta ocasión. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño no tiene bemoles, porque no tiene palabra, ya que cuando incluso uno mete la pata, si sacarla implica perjudicar a un tercero, esa palabra se mantiene, se asume la responsabilidad, se da la cara y, en todo caso, se toma nota para posteriores ocasiones. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño demuestra carecer de tachines cuando en su correo alega lo de la tan manida “neutralidad”  –como cuando habla de «revisión de la actividad prevista» que no era más que una cena como cualquier otra y una mera entrega de premios–, no atreviéndose a decir, como me dijo, que anulaba porque consideraba a Luz de Trento “politizada” (¿?); y es que le era imposible explicarlo porque es falso y a las pruebas me remito, y lo que no iba a reconocer era que actuaba sólo por orden del Comisariado Político del Ministerio de Defensa. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño no tiene nada de neutral, sino que está profundamente politizado porque actúa en beneficio de una acción sectaria y politizada de unos medios, de un partido político –por demás una organización históricamente criminal– y una dirección sectaria y politizada de un Ministerio de Defensa manifiestamente politizado hasta las trancas, no sólo los civiles, sino también los militares como él; ergo su falsa “neutralidad” métasela, Cap. de Navío José Luis Barón Touriño, por donde seguro que le cabe holgadamente. Todo se explica porque el Cap. de Navío José Luis Barón Touriño debe su carrera no sólo a los servicios prestados a potencias e intereses extranjeros otanistas, contrarios a los de España, facturando dietas, claro, sino que fue delegado de Defensa en Cataluña, destino que sólo se consigue, como pueden imaginarse, si uno ha demostrado que los pantalones los lleva por los tobillos de continuo. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño, fiel lacayo de su ama, sabe que debe su actual “puerta giratoria” de recepcionista de hotel a ella, y bajo ningún concepto la va a desairar en sus sectarios y partidistas caprichos nada neutrales. El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño es otro ejemplo y prueba de por qué estamos como estamos y peor que vamos a estar, por esos militares que confunden obediencia y disciplina con sumisión, y neutralidad o bien con inhibición o, aún peor, con plegarse al sectarismo ideológico y partidista del político de turno que saltándose Constitución, legalidad y legitimidad actúan en su propio beneficio y en el de su ideología y sus partidarios, y no en el de España, de ahí que tengamos unas FFAA sectarias, partidistas y politizadas como nunca antes. Cap. de Navío José Luis Barón Touriño: «quien nace lechón muere cochino».
José Luis Barón

El pasado 20 de Mayo gestioné a solicitud de la Asociación Cultural Luz de Trento –bien conocida por sus congresos, conferencias y libros que edita– la reserva de un salón en la Residencia Militar “El Alcázar” de Madrid, cuyo recepcionista mayor es el Cap. de Navío José Luis Barón Touriño, para la celebración el 27 de Junio del acto de entrega de sus premios. A tales efectos rellené el formulario correspondiente, lo envié por correo electrónico y al día siguiente se me notificó por parte de dicha residencia que el salón quedaba reservado, así como contratada con su restaurante la cena. Tras recibir la confirmación, la Asoc. Luz de Trento procedió a publicitar el evento, recibiendo enseguida numerosas reservas para el mismo. Los premios se iban a conceder al catedrático Alberto Bárcena, al P. Gabriel Calvo Zarraute y al periodista José Javier Esparza.

El 4 de Junio, varios medios de propaganda sociatas, sectarios y partidistas (Público, Menéame, etc.) publicaron, al unísono, la misma noticia: “Una asociación franquista organiza un acto en una residencia militar del Ministerio de Defensa”.

Sobre las 12,30 de ese mismo día 4 de Junio, me llamó el Cap. de Navío José Luis Barón Touriño comunicándome que suspendía la reserva porque “esa asociación está politizada” (¿?), apelativo que repitió varias veces sin poder explicarlo cuando yo le respondía que es una asociación cultural legalmente registrada con sus fines culturales aaccsibles a público sin matiz político de ninguna clase. Por supuesto, le requerí para que me notificara su decisión por escrito.

A las pocas horas recibí un correo electrónico firmado “DIRECCIÓN RM ALCAZAR” con el siguiente texto:

Tras una revisión de la actividad prevista en relación con el acto de entrega de premios programado en la Residencia Militar «El Alcázar», lamentamos comunicarle que no será posible mantener la autorización concedida para la utilización de los salones solicitados.

La decisión obedece exclusivamente a la obligación de esta Residencia Militar de preservar la neutralidad institucional y que debe regir en todos los establecimientos dependientes del Ministerio de Defensa.

Analizada la naturaleza y el contenido público de la actividad prevista, se ha considerado que su celebración en estas instalaciones no resulta compatible con los fines y naturaleza de este centro.

Por ello, nos vemos en la necesidad de dejar sin efecto la autorización concedida para la celebración del citado acto.

Lamentamos los inconvenientes que esta decisión pueda ocasionarles y les agradecemos su comprensión.

Lo ocurrido pone en evidencia lo siguiente:

  • El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño recibió una llamada telefónica del Comisariado Político del Ministerio de Defensa y se ciscó en los pantalones viendo peligrar su prebenda, pues su actual destino de recepcionista de hotel lo es.
  • El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño, raudo y veloz, procedió a la cancelación de la reserva ¡¡quince días después!! de haberla concedido; qué poca vergüenza.
  • El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño es, como poco, un indolente incumplidor de sus obligaciones, porque debería fiscalizar, como recepcionista que es de “El Alcázar”, todas y cada una de las peticiones de reserva que recibe antes de dar el visto bueno, así se evitaría diarreas como la que ha sufrido en esta ocasión.
  • El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño no tiene bemoles, porque no tiene palabra, ya que cuando incluso uno mete la pata, si sacarla implica perjudicar a un tercero, esa palabra se mantiene, se asume la responsabilidad, se da la cara y, en todo caso, se toma nota para posteriores ocasiones.
  • El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño demuestra carecer de tachines cuando en su correo alega lo de la tan manida “neutralidad”  –como cuando habla de «revisión de la actividad prevista» que no era más que una cena como cualquier otra y una mera entrega de premios–, no atreviéndose a decir, como me dijo, que anulaba porque consideraba a Luz de Trento “politizada” (¿?); y es que le era imposible explicarlo porque es falso y a las pruebas me remito, y lo que no iba a reconocer era que actuaba sólo por orden del Comisariado Político del Ministerio de Defensa.
  • El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño no tiene nada de neutral, sino que está profundamente politizado porque actúa en beneficio de una acción sectaria y politizada de unos medios, de un partido político –por demás una organización históricamente criminal– y una dirección sectaria y politizada de un Ministerio de Defensa manifiestamente politizado hasta las trancas, no sólo los civiles, sino también los militares como él; ergo su falsa “neutralidad” métasela, Cap. de Navío José Luis Barón Touriño, por donde seguro que le cabe holgadamente.
  • Todo se explica porque el Cap. de Navío José Luis Barón Touriño debe su carrera no sólo a los servicios prestados a potencias e intereses extranjeros otanistas, contrarios a los de España, facturando dietas, claro, sino que fue delegado de Defensa en Cataluña, destino que sólo se consigue, como pueden imaginarse, si uno ha demostrado que los pantalones los lleva por los tobillos de continuo.
  • El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño, fiel lacayo de su ama, sabe que debe su actual “puerta giratoria” de recepcionista de hotel a ella, y bajo ningún concepto la va a desairar en sus sectarios y partidistas caprichos nada neutrales.
  • El Cap. de Navío José Luis Barón Touriño es otro ejemplo y prueba de por qué estamos como estamos y peor que vamos a estar, por esos militares que confunden obediencia y disciplina con sumisión, y neutralidad o bien con inhibición o, aún peor, con plegarse al sectarismo ideológico y partidista del político de turno que saltándose Constitución, legalidad y legitimidad actúan en su propio beneficio y en el de su ideología y sus partidarios, y no en el de España, de ahí que tengamos unas FFAA sectarias, partidistas y politizadas como nunca antes.

Cap. de Navío José Luis Barón Touriño: «quien nace lechón muere cochino».


18 respuestas a «Cap. de Navío José Luis Barón Touriño: «quien nace lechón muere cochino»»

  1. Eres un saco de mierda.
    El asco que das es proporcional a la cara de cerdo que tienes.
    Gentuza como tú no merece ningún cargo, ni en una mierda de asociación.

  2. Es lamentalble que haya militares, se supone que hombres de honor, que no se vistan por los pies, y sean simples esbirros de los politicastros, con mando en plaza…
    Todo por una chapa más para colgar en su uniforme, un hipotético ascenso, o, simplemente, un pusto con poco trabao y, suponemos, bien retribuido.
    ¡Me produce vergüenza ajena!

  3. Espero que el acto se celebre igualmente, en otro lugar idóneo…
    Y no diho el que pienso -en plan Gran Vía de Madrid-, pero creo sería muy acertado y conveniente, para evitar que, de nuevo, SE INTENTE CENSURAR.
    ¡Ladran, luego cabalgamos!

  4. Nada nuevo bajo el sol
    Recuerdo que hace unos años la Editorial Actas obtuvo el beneplácito del general que en ese momento custodiaba el museo del Alcázar para presentar un libro escrito por Manuel Casteleiro titulado «Los héroes del Alcázar»
    Poco antes de la presentación, 24 horas antes según tengo entendido, el Ministerio de Defensa saco una nota en la que retiraba la invitación para dicha presentación y ta no se llevo a cabo El evento fue suspendido tras las fuertes críticas y presiones políticas ejercidas por Izquierda Unida. El partido argumentó que el acto institucional en un espacio público no se ajustaba a la Ley de Memoria Histórica por considerarlo un homenaje parcial al bando franquista.
    https://www.eldiario.es/sociedad/museo-ejercito-presenta-apologia-franquista_1_3688243.html

  5. He tenido el honor de trabajar con el Capitán de Navío Touriño, y es un militar como la copa de un pino.
    Igual usted no lo entiende, pero la obediencia debida es una virtud del militar, siempre que la orden no constituya delito.
    Si quieren ser respetados, respeten a un Soldado que no se puede defender por honrar el uniforme que viste.
    Por último, en las Residencias militares no hay recepcionista mayor, hay Directores que velan por el cumplimiento de las normas de uso y el bienestar de los militares y familias usuarias, cosa que el CN Touriño hace especialmente bien.

    1. La obediencia debida, hasta en el código de justicia queda claro que tiene sus límites, a ver si nos enteramos.
      Lo que ocurre es que esa obediencia, convertida en sumisión, es la excusa perfecta de los cobardes, paniaguados y otros militares de mal vivir, a ver si también nos enteramos.
      Y la neutralidad tomada como inhibición igual, a ver si también nos enteramos.
      Pero, claro, de darse por enterados tendrían que dar la cara y para eso faltan coyons.
      La badera por los suelos en el último desfile y todos quietos es la imagne perfecat del militar de hoy. Touriño incluido
      Ya vimos en la DANA a dónde lleva la sumisión, que no la obediencia, a dejar que la gente se ahogara estando a dos pasos de ellos y teniendo material de sobra, y en mil cosas más si vamos para atrás en el tiempo
      Touriño es otro más de lo mismo o sea peor como acaba de demostrar.

    2. Cómo duele la verdad que constata el articulazo.
      Cómo os pica que os digan la verdad
      Pues ya sabes, ajo y agua, porque lo que el artículo dice y prueba es la verdad de lo que venis siendo los militares desde hace décadas
      Lo dicho: ajo y agua

  6. Da igual quien lo ordene la traicion a la nación no es una virtud; en el caso que nos ocupa ( España) y desde aquel 2 de Mayo la obediencia de los militares españoles es la careta con la que esconden su cobardía, eso incluye tanto a los soldaditos que le limpian las botas a los generales como a estos últimos que se las dejan limpiar.

  7. El Sistema marranomasón nos va a poner a prueba a todos tarde o temprano. Todo el mundo tendrá que retratarse. No hay término medio. Y aunque nos ocultemos ante los hombres, no podremos hacerlo ante Dios.

    Si el uniforme ya no representa lo que representaba; servirlo, puede no significar lo que significaba. El ejemplo del Dos de mayo, es bastante bueno; pues los afrancesados vendieron a la patria y el ejército quedó cautivo de su corsé. Salvo raras excepciones.
    Hoy se le está dando la vuelta a todo y todo el mundo lo sabe. La Desmemoria Histérica marranomasona lo justifica todo; la mentira oficial; la apisonadora; el Sistema.

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