ESCUCHAR NOTICIA:Dos, son dos, y ninguno bueno. Dos Generales que, como tantos otros hoy en día, lo son de pacotilla, porque no se llega a General desde hace décadas si no es cacareando cual gallina clueca. Eso sí, cada cual, cada uno, a su manera.
El Gral. Dávila, en su blog, ese que aburre hasta a las vacas, en el que los artículos son clones unos de otros, farragosos, ensimismados, que seguro relee extasiado mil veces, publicó uno titulado “Cerrar la OTAN y tirar las llaves por aguas de Gibraltar” (AQUÍ) en el que reprodujo lo siguiente sobre cómo fue la retirada de los españoles de Irak:
De la crónica del oficial español me preocupa el lenguaje utilizado (¿relato?) que hasta ahora no conocía entre los soldados. Con dolor y rabia extraigo algunos párrafos de su artículo en el que se refiere a las tropas, entre ellas las españolas:
«Algunos empiezan a actuar extrañamente: dejan de dormir, empiezan a dormir en un búnker, se desplazan con el casco puesto hoy, con el fusil en la mano mañana, el brillo de sus ojos se apaga, deambulan un poco sin rumbo… Están nerviosos, asustados, ansiosos». […] «Un pequeño esfuerzo intelectual basta para caer en la cuenta de que seguimos sin ser objetivo de ningún actor, pero el cansancio y los nervios impiden a muchos hacer ese esfuerzo y crece su nerviosismo, su miedo, su ansiedad « […] «Más de una vez percibí arrobo en los ojos de los que le miraban y recibían su ayuda» […] «y las animaron, cuidaron y consolaron».
La negrilla es mía: ¿Asustados, nerviosos, miedo, ansiedad… entre soldados?
No reconozco este lenguaje en un soldado.
Ante ello, el Gral. Pedro Erice le ha contestado ipso facto en “X”(AQUÍ) –¿quién se pica ajos come?– con lo siguiente:
“Mi general, le voy a contestar. Y lo hago sobre todo porque intenta desprestigiar a mi teniente coronel, un excepcional soldado que está en su 9ª misión ¿En cuantas estuvo usted? Habla de valor. El que jamás tuvo a la hora de hablar cuando estaba en activo, como si hace él. Las lecciones de Milicia hay que darlas con mucho cuidado, porque esta querida Institución tiene mucha memoria”.
Hasta aquí los hechos que, como pueden suponer, han revolucionado las redes… militares, obteniendo Erice múltiples “me gusta”; si tanto le ha herido a Erice en su honor lo dicho por Dávila … ¿por qué en vez de un “X” no le ha retado a duelo?
El Gral. Dávila (de Coronel9 con Juan Carlos I (antes de marchar éste a Dubai)
Sobre Rafael Dávila poco hay que decir porque es de sobra conocida su trayectoria cortesana, palaciega, burocrática, paniaguada, políticamente correctísima y con los pantalones bajados hasta los tobillos, como también su adicción monárquica ad nauseam; ha llegado a escribir que le hubiera gustado que su familia fuera como la borbónica, o sea: el padre un traidor y degenerado, la madre una cornuda complaciente, una hija límite, la otra despiporrada, el hijo un felpudo sexto, la nuera una cretina peligrosa y la heredera… ¿de todo un poco? ¡Pues vaya familia que quisiera para sí Dávila! En cuanto a su blog, sin quitarle razones, que a veces las tiene, claro, el problema, y en eso Erice da en el clavo, es que critica hoy lo que no combatió cuando era su obligación, alardea hoy de lo que careció cuando debió, da lecciones hoy que no puso en práctica cuando pudo y todo porque “hacer la cerrera” fue su lema, como el tantos otros que como él y de esas maneras llegaron a General (Erice incluido), porque si de verdad hubiera ido de lo que hoy va, no hubiera pasado de Comandante. Por Dávilas como él estamos como estamos. Si conservara un mínimo de dignidad, él, y los demás como él, (Erice incluido) lo menos que deberían hacer es volverse a meter la legua en ese oscuro y pequeño agujero en el que la tuvieron siempre.
El Gral. Erice en una arriesgada «misión en el exterior»
Sobre Pedro Erice, de entrada, hay que decir que basta con ver su “X” (AQUÍ) para comprobar que es idéntico a Dávila, o sea, más de lo mismo, que por ser más joven es peor porque con el tiempo las verdades del barquero son más que evidentes y por ello no se le puede conceder el beneficio de la duda, ergo o es tonto de capirote o un cínico redomado. Y es que Erice babosea impúdicamente con el rey y para qué decir con “la niña”, su “X” destila saliva gomosa con ambos personajes, lo que a estas alturas lo dice todo… de su necedad y, peor aún, de su cinismo, porque hay que ser muy cínico para alardear de un rey que no lo es, sino todo lo contrario. Además, en dicha cuenta cuelga constantemente cada gilipollez personal que causa espanto ver cómo es posible que todo un supuesto General pueda publicar sus patéticas intimidades sin rubor; en eso Erice es otra pobre víctima más de este tiempo de horteras y exhibicionistas impúdicos. Pero con ser lo dicho malo, allá él, lo peor es que Erice se siente orgulloso y alardea de que su carrera se ha basado en… haber sido un cipayo y rastrero mercenario, porque no otra cosa son las “misiones en el exterior” –empezaron siendo eufemísticamente “de paz” para ser “en el exterior” cuando la cosa ya no se la tragaban ni ellos–, en las que no se ha servido nunca a España, sino a intereses foráneos ajenos a los nuestros, ingiriéndonos en los asuntos internos de otros, tomando partido por quienes no son mejores que sus enemigos, ayudando a destruir a quienes nada hicieron contra España, arriesgando vidas sin honor ni dignidad para los fallecidos (que no “caídos” gloriosamente en combate) siempre en meros accidentes o algún atentado porque sí, siendo convidados de piedra, consiguiendo enemigos donde no los teníamos y para colmo haciendo el ridículo cosechando derrotas, protagonizando retiradas –no “exfiltraciones”, Erice, joder– (Irak, Afganistán, Mali, etc.) y… ah, claro, eso sí, facturando pingües dietas y, por supuesto, logrando “hacer la carrera” como se hace hoy, es decir, y en realidad, aunque con otras formas, nada distinto a como la hizo Dávila en su día, o sea, según el partido y ministro de turno, todos igual, impone y exige. Aún con todo, lo que clama al cielo y manda collons es que Erice diga, mintiendo cual bellaco, que “esta querida Institución tiene mucha memoria”, cuando esa Institución sufre de gravísima desmemoria desde hace cuatro décadas renegando de lo mejor y de los mejores de su más reciente historia, y de la de España, permitiendo además que se vilipendie por los que han convertido a la Institución en una patética ONG y en sucursal de los bomberos.
En esta trifulca entre dos Generales iguales para hoy, ni el uno ni el otro, pues ninguno es bueno, ya que ambos son lo que son, y además voluntaria y activamente. En definitiva, dos gallinas cluecas cacareando histéricas, mientras España está como está y peor que va a estar, porque ni Dávila tuvo lo que había que tener, ni Erice los tiene como hay que tenerlos, y ambos, cada cual en su momento y conforme al momento, han mirado sólo por ellos mismos, confundiendo por puro interés personal y cobardía, obediencia y disciplina con sumisión, y neutralidad con inhibición,… y a España que le den.
PD.- ¿Saben Dávila y Erice que en este 2026 se cumplen 218 años del 2 de Mayo y 90 del 18 de Julio? ¿Han leído alguna vez y asumido en todo su alcance el Art. 8º de la Constitución?Pulse para escuchar el textoDos, son dos, y ninguno bueno. Dos Generales que, como tantos otros hoy en día, lo son de pacotilla, porque no se llega a General desde hace décadas si no es cacareando cual gallina clueca. Eso sí, cada cual, cada uno, a su manera.
El Gral. Dávila, en su blog, ese que aburre hasta a las vacas, en el que los artículos son clones unos de otros, farragosos, ensimismados, que seguro relee extasiado mil veces, publicó uno titulado “Cerrar la OTAN y tirar las llaves por aguas de Gibraltar” (AQUÍ) en el que reprodujo lo siguiente sobre cómo fue la retirada de los españoles de Irak:
De la crónica del oficial español me preocupa el lenguaje utilizado (¿relato?) que hasta ahora no conocía entre los soldados. Con dolor y rabia extraigo algunos párrafos de su artículo en el que se refiere a las tropas, entre ellas las españolas:
«Algunos empiezan a actuar extrañamente: dejan de dormir, empiezan a dormir en un búnker, se desplazan con el casco puesto hoy, con el fusil en la mano mañana, el brillo de sus ojos se apaga, deambulan un poco sin rumbo… Están nerviosos, asustados, ansiosos». […] «Un pequeño esfuerzo intelectual basta para caer en la cuenta de que seguimos sin ser objetivo de ningún actor, pero el cansancio y los nervios impiden a muchos hacer ese esfuerzo y crece su nerviosismo, su miedo, su ansiedad « […] «Más de una vez percibí arrobo en los ojos de los que le miraban y recibían su ayuda» […] «y las animaron, cuidaron y consolaron».
La negrilla es mía: ¿Asustados, nerviosos, miedo, ansiedad… entre soldados?
No reconozco este lenguaje en un soldado.
Ante ello, el Gral. Pedro Erice le ha contestado ipso facto en “X”(AQUÍ) –¿quién se pica ajos come?– con lo siguiente:
“Mi general, le voy a contestar. Y lo hago sobre todo porque intenta desprestigiar a mi teniente coronel, un excepcional soldado que está en su 9ª misión ¿En cuantas estuvo usted? Habla de valor. El que jamás tuvo a la hora de hablar cuando estaba en activo, como si hace él. Las lecciones de Milicia hay que darlas con mucho cuidado, porque esta querida Institución tiene mucha memoria”.
Hasta aquí los hechos que, como pueden suponer, han revolucionado las redes… militares, obteniendo Erice múltiples “me gusta”; si tanto le ha herido a Erice en su honor lo dicho por Dávila … ¿por qué en vez de un “X” no le ha retado a duelo?
El Gral. Dávila (de Coronel9 con Juan Carlos I (antes de marchar éste a Dubai)
Sobre Rafael Dávila poco hay que decir porque es de sobra conocida su trayectoria cortesana, palaciega, burocrática, paniaguada, políticamente correctísima y con los pantalones bajados hasta los tobillos, como también su adicción monárquica ad nauseam; ha llegado a escribir que le hubiera gustado que su familia fuera como la borbónica, o sea: el padre un traidor y degenerado, la madre una cornuda complaciente, una hija límite, la otra despiporrada, el hijo un felpudo sexto, la nuera una cretina peligrosa y la heredera… ¿de todo un poco? ¡Pues vaya familia que quisiera para sí Dávila! En cuanto a su blog, sin quitarle razones, que a veces las tiene, claro, el problema, y en eso Erice da en el clavo, es que critica hoy lo que no combatió cuando era su obligación, alardea hoy de lo que careció cuando debió, da lecciones hoy que no puso en práctica cuando pudo y todo porque “hacer la cerrera” fue su lema, como el tantos otros que como él y de esas maneras llegaron a General (Erice incluido), porque si de verdad hubiera ido de lo que hoy va, no hubiera pasado de Comandante. Por Dávilas como él estamos como estamos. Si conservara un mínimo de dignidad, él, y los demás como él, (Erice incluido) lo menos que deberían hacer es volverse a meter la legua en ese oscuro y pequeño agujero en el que la tuvieron siempre.
El Gral. Erice en una arriesgada «misión en el exterior»
Sobre Pedro Erice, de entrada, hay que decir que basta con ver su “X” (AQUÍ) para comprobar que es idéntico a Dávila, o sea, más de lo mismo, que por ser más joven es peor porque con el tiempo las verdades del barquero son más que evidentes y por ello no se le puede conceder el beneficio de la duda, ergo o es tonto de capirote o un cínico redomado. Y es que Erice babosea impúdicamente con el rey y para qué decir con “la niña”, su “X” destila saliva gomosa con ambos personajes, lo que a estas alturas lo dice todo… de su necedad y, peor aún, de su cinismo, porque hay que ser muy cínico para alardear de un rey que no lo es, sino todo lo contrario. Además, en dicha cuenta cuelga constantemente cada gilipollez personal que causa espanto ver cómo es posible que todo un supuesto General pueda publicar sus patéticas intimidades sin rubor; en eso Erice es otra pobre víctima más de este tiempo de horteras y exhibicionistas impúdicos. Pero con ser lo dicho malo, allá él, lo peor es que Erice se siente orgulloso y alardea de que su carrera se ha basado en… haber sido un cipayo y rastrero mercenario, porque no otra cosa son las “misiones en el exterior” –empezaron siendo eufemísticamente “de paz” para ser “en el exterior” cuando la cosa ya no se la tragaban ni ellos–, en las que no se ha servido nunca a España, sino a intereses foráneos ajenos a los nuestros, ingiriéndonos en los asuntos internos de otros, tomando partido por quienes no son mejores que sus enemigos, ayudando a destruir a quienes nada hicieron contra España, arriesgando vidas sin honor ni dignidad para los fallecidos (que no “caídos” gloriosamente en combate) siempre en meros accidentes o algún atentado porque sí, siendo convidados de piedra, consiguiendo enemigos donde no los teníamos y para colmo haciendo el ridículo cosechando derrotas, protagonizando retiradas –no “exfiltraciones”, Erice, joder– (Irak, Afganistán, Mali, etc.) y… ah, claro, eso sí, facturando pingües dietas y, por supuesto, logrando “hacer la carrera” como se hace hoy, es decir, y en realidad, aunque con otras formas, nada distinto a como la hizo Dávila en su día, o sea, según el partido y ministro de turno, todos igual, impone y exige. Aún con todo, lo que clama al cielo y manda collons es que Erice diga, mintiendo cual bellaco, que “esta querida Institución tiene mucha memoria”, cuando esa Institución sufre de gravísima desmemoria desde hace cuatro décadas renegando de lo mejor y de los mejores de su más reciente historia, y de la de España, permitiendo además que se vilipendie por los que han convertido a la Institución en una patética ONG y en sucursal de los bomberos.
En esta trifulca entre dos Generales iguales para hoy, ni el uno ni el otro, pues ninguno es bueno, ya que ambos son lo que son, y además voluntaria y activamente. En definitiva, dos gallinas cluecas cacareando histéricas, mientras España está como está y peor que va a estar, porque ni Dávila tuvo lo que había que tener, ni Erice los tiene como hay que tenerlos, y ambos, cada cual en su momento y conforme al momento, han mirado sólo por ellos mismos, confundiendo por puro interés personal y cobardía, obediencia y disciplina con sumisión, y neutralidad con inhibición,… y a España que le den.
PD.- ¿Saben Dávila y Erice que en este 2026 se cumplen 218 años del 2 de Mayo y 90 del 18 de Julio? ¿Han leído alguna vez y asumido en todo su alcance el Art. 8º de la Constitución?
Dos, son dos, y ninguno bueno. Dos Generales que, como tantos otros hoy en día, lo son de pacotilla, porque no se llega a General desde hace décadas si no es cacareando cual gallina clueca. Eso sí, cada cual, cada uno, a su manera.
El Gral. Dávila, en su blog, ese que aburre hasta a las vacas, en el que los artículos son clones unos de otros, farragosos, ensimismados, que seguro relee extasiado mil veces, publicó uno titulado “Cerrar la OTAN y tirar las llaves por aguas de Gibraltar” (AQUÍ) en el que reprodujo lo siguiente sobre cómo fue la retirada de los españoles de Irak:
De la crónica del oficial español me preocupa el lenguaje utilizado (¿relato?) que hasta ahora no conocía entre los soldados. Con dolor y rabia extraigo algunos párrafos de su artículo en el que se refiere a las tropas, entre ellas las españolas:
«Algunos empiezan a actuar extrañamente: dejan de dormir, empiezan a dormir en un búnker, se desplazan con el casco puesto hoy, con el fusil en la mano mañana, el brillo de sus ojos se apaga, deambulan un poco sin rumbo… Están nerviosos, asustados, ansiosos». […] «Un pequeño esfuerzo intelectual basta para caer en la cuenta de que seguimos sin ser objetivo de ningún actor, pero el cansancio y los nervios impiden a muchos hacer ese esfuerzo y crece su nerviosismo, su miedo, su ansiedad « […] «Más de una vez percibí arrobo en los ojos de los que le miraban y recibían su ayuda» […] «y las animaron, cuidaron y consolaron».
La negrilla es mía: ¿Asustados, nerviosos, miedo, ansiedad… entre soldados?
No reconozco este lenguaje en un soldado.
Ante ello, el Gral. Pedro Erice le ha contestado ipso facto en “X”(AQUÍ) –¿quién se pica ajos come?– con lo siguiente:
“Mi general, le voy a contestar. Y lo hago sobre todo porque intenta desprestigiar a mi teniente coronel, un excepcional soldado que está en su 9ª misión ¿En cuantas estuvo usted? Habla de valor. El que jamás tuvo a la hora de hablar cuando estaba en activo, como si hace él. Las lecciones de Milicia hay que darlas con mucho cuidado, porque esta querida Institución tiene mucha memoria”.
Hasta aquí los hechos que, como pueden suponer, han revolucionado las redes… militares, obteniendo Erice múltiples “me gusta”; si tanto le ha herido a Erice en su honor lo dicho por Dávila … ¿por qué en vez de un “X” no le ha retado a duelo?
El Gral. Dávila (de Coronel9 con Juan Carlos I (antes de marchar éste a Dubai)
Sobre RafaelDávila poco hay que decir porque es de sobra conocida su trayectoria cortesana, palaciega, burocrática, paniaguada, políticamente correctísima y con los pantalones bajados hasta los tobillos, como también su adicción monárquica ad nauseam; ha llegado a escribir que le hubiera gustado que su familia fuera como la borbónica, o sea: el padre un traidor y degenerado, la madre una cornuda complaciente, una hija límite, la otra despiporrada, el hijo un felpudo sexto, la nuera una cretina peligrosa y la heredera… ¿de todo un poco? ¡Pues vaya familia que quisiera para sí Dávila! En cuanto a su blog, sin quitarle razones, que a veces las tiene, claro, el problema, y en eso Erice da en el clavo, es que critica hoy lo que no combatió cuando era su obligación, alardea hoy de lo que careció cuando debió, da lecciones hoy que no puso en práctica cuando pudo y todo porque “hacer la cerrera” fue su lema, como el tantos otros que como él y de esas maneras llegaron a General (Erice incluido), porque si de verdad hubiera ido de lo que hoy va, no hubiera pasado de Comandante. Por Dávilas como él estamos como estamos. Si conservara un mínimo de dignidad, él, y los demás como él, (Erice incluido) lo menos que deberían hacer es volverse a meter la legua en ese oscuro y pequeño agujero en el que la tuvieron siempre.
El Gral. Erice en una arriesgada «misión en el exterior»
Sobre Pedro Erice, de entrada, hay que decir que basta con ver su “X” (AQUÍ) para comprobar que es idéntico a Dávila, o sea, más de lo mismo, que por ser más joven es peor porque con el tiempo las verdades del barquero son más que evidentes y por ello no se le puede conceder el beneficio de la duda, ergo o es tonto de capirote o un cínico redomado. Y es que Erice babosea impúdicamente con el rey y para qué decir con “la niña”, su “X” destila saliva gomosa con ambos personajes, lo que a estas alturas lo dice todo… de su necedad y, peor aún, de su cinismo, porque hay que ser muy cínico para alardear de un rey que no lo es, sino todo lo contrario. Además, en dicha cuenta cuelga constantemente cada gilipollez personal que causa espanto ver cómo es posible que todo un supuesto General pueda publicar sus patéticas intimidades sin rubor; en eso Erice es otra pobre víctima más de este tiempo de horteras y exhibicionistas impúdicos. Pero con ser lo dicho malo, allá él, lo peor es que Erice se siente orgulloso y alardea de que su carrera se ha basado en… haber sido un cipayo y rastrero mercenario, porque no otra cosa son las “misiones en el exterior” –empezaron siendo eufemísticamente “de paz” para ser “en el exterior” cuando la cosa ya no se la tragaban ni ellos–, en las que no se ha servido nunca a España, sino a intereses foráneos ajenos a los nuestros, ingiriéndonos en los asuntos internos de otros, tomando partido por quienes no son mejores que sus enemigos, ayudando a destruir a quienes nada hicieron contra España, arriesgando vidas sin honor ni dignidad para los fallecidos (que no “caídos” gloriosamente en combate) siempre en meros accidentes o algún atentado porque sí, siendo convidados de piedra, consiguiendo enemigos donde no los teníamos y para colmo haciendo el ridículo cosechando derrotas, protagonizando retiradas –no “exfiltraciones”, Erice, joder– (Irak, Afganistán, Mali, etc.) y… ah, claro, eso sí, facturando pingües dietas y, por supuesto, logrando “hacer la carrera” como se hace hoy, es decir, y en realidad, aunque con otras formas, nada distinto a como la hizo Dávila en su día, o sea, según el partido y ministro de turno, todos igual, impone y exige. Aún con todo, lo que clama al cielo y manda collons es que Erice diga, mintiendo cual bellaco, que “esta querida Institución tiene mucha memoria”, cuando esa Institución sufre de gravísima desmemoria desde hace cuatro décadas renegando de lo mejor y de los mejores de su más reciente historia, y de la de España, permitiendo además que se vilipendie por los que han convertido a la Institución en una patética ONG y en sucursal de los bomberos.
En esta trifulca entre dos Generales iguales para hoy, ni el uno ni el otro, pues ninguno es bueno, ya que ambos son lo que son, y además voluntaria y activamente. En definitiva, dos gallinas cluecas cacareando histéricas, mientras España está como está y peor que va a estar, porque ni Dávila tuvo lo que había que tener, ni Erice los tiene como hay que tenerlos, y ambos, cada cual en su momento y conforme al momento, han mirado sólo por ellos mismos, confundiendo por puro interés personal y cobardía, obediencia y disciplina con sumisión, y neutralidad con inhibición,… y a España que le den.
PD.- ¿Saben Dávila y Erice que en este 2026 se cumplen 218 años del 2 de Mayo y 90 del 18 de Julio? ¿Han leído alguna vez y asumido en todo su alcance el Art. 8º de la Constitución?
11 respuestas a «Gral,s Rafael Dávila y Pedro Erice: el cacareo de dos gallinas cluecas»
Cada día estoy más convencido que de Teniente Coronel para arriba (ahora que los ascensos a Coronel son por «elección»), que la práctica totalidad de la cúpula de los Ejércitos son ganado de tienta, material sobrante, simples colecciones de chapas, y pelotas arrastrados…
Y siento decirlo, pero es lo que pienso, en conciencia.
Con su inconfundible prosa vitriólica, Bernal Díaz del Castillo dice algunas verdades.
Incómodas, pero no faltas de veracidad.
Peo no entraré en la polémica por dos razones.
En el caso del general Erice porque no tengo elementos de juicio suficientes para hacerlo.
Y en el caso del general Dávila porque no parezca una “venganza” al haber vetado mis comentarios -antiguamente tan frecuentes- en su blog.
«La negrilla es mía: ¿Asustados, nerviosos, miedo, ansiedad… entre soldados?
No reconozco este lenguaje en un soldado».
Pues entonces Vd no ha mandado tropas en el campo de batalla en su vida
Precisamente el buen militar es el que consigue aleccionar sus hombres para qué aparten de si mismos esos lógicos sentimientos de supervivencia y vayan al ataque con moral de victoria
No voy a defender al General Dávila, porque yo estoy en contra de los Generales pro-borbónicos y cortesanos , pero lo del General Erice me parece más reprochable, porque él escribe como si hubiera mandado una de las compañías de asalto en el desembarco de Alhucemas, como si hubiera sido él uno de los paracaidistas que dieron el golpe de mano en planeadores para liberar a Mussolini, como si la fortaleza de Eben E Mael la hubiera tomado él, como si hubiera ido en vanguardia en unos de los carros de Peiper cuando al llegar a un río que no podían vadear los carros, el mando le dijo por radio que abandonaran los blindados y pasarán a nado para salvarse, y Peiper lejos de abandonar los carros se dio la vuelta y buscó otro paso mientras por el camino destruía las unidades soviéticas que iban tras ellos. Viendo lo que escribe Erice parecería que él iba en el Tiger de vanguardia por fuera de la escotilla, dándole órdenes por radio a su artillero en mientras esquivaba las balas que le pasaban por encima de la cabeza.
Algo sacamos en claro de todo esto, la abuela del Sr. Erice falleció, porque está claro que no tiene abuela.
«¿En cuántas misiones ha estado usted»?, le espeta Erice a Dávila, dándoselas de Seleuco I, y la pregunta mia, no a Dávila sino a Erice, es: «¿Y usted, en cuántas misiones de combate ha estado?» De combate real, de guerra real , no patrullando para dejarse ver, sino en una campaña militar donde no se está para dejarse ver y para figurar, sino que se busca al enemigo para romper fuego con él y aniquilarlo. De esas ¿en cuántas, para darse tanto el pisto?, porque parece que ha estado en la División Azul. Hasta donde yo sé cuando hacían fuego tenían ustedes que llamar a Madrid con un teléfono via satelital, para que una tía del CNI o del ministerio de defensa les diera permiso o no para devolver el fuego. No recuerdo que en Stalingrado los alemanes llamarán por teléfono para pedir permiso, tampoco recuerdo que en Tifaurin los españoles con el heliógrafo hicieran lo propio.
Qué duda cabe que estás misiones tienen sus riesgos, hombre!, tiene sus riesgos montarse en el AVE en España, para ir de Madrid a Málaga, que hace 100 días la palmaron 47 personas, en esos sitios y en todo lo que organiza España tiene sus riesgos, sobre todo cuando ves las prioridades del Gobierno, aviones Lowcost para los militares como el del desastre del Yak43 y BMRs sin ningún blindaje frente a artefactos en el camino, porque hay que recortar de aquí y de tantos sitios para que luego a los moros no les falte de nada en los bufet libre del hotelazo de 4 estrellas la comida Halal de calidad, para que tengan comedor y viviendas gratis totsl , y para que los señores diputados puedan estrenar iPhone nuevo todos los años, y claro estas excursiones en precario, regateando costes al máximo aunque no hubiera enemigos, ya son un riesgo en si mismo, porque estás en una garita como el Cabo Soria, y un Merkava te pega un cañonazo y no lo cuentas, o vas de patrulla por una calle o en un blindado obsoleto por un camino y claro que te puede salir un tío con un AK47 y ponerte bonito, o pisar una mina y perder las piernas, porque el iPhone para los señores diputados, el comedor gratis para los moros, y los centros de menas tienen prioridad sobre las piernas de un soldado, ahora de ahí a que los españoles en el Líbano o en Afganistán, estén como si estuvieran combatiendo, cuando se pasan la vida escondidos en los búnkeres o en las bases hay un tramo, y con Afganistán lo mismo. ¿ Ya no se enseña en la academia a ser humildes, esa estrofa de Calderón de la Barca :
«Y así de MODESTIA llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser los más
y de aparentar lo menos».
En cuanto a las afirmaciones de Dávila, que segun él los verdaderos soldados no tienen miedo y que es señal de debilidad ponerse el casco, otro que no tiene abuela o que no ha estado en su vida en un fregado. Es verdad que hay gente que no sabe lo que es el miedo, un hermano mío sin ir más lejos, pero los que no tenemos esa suerte sentimos miedo, porque lo raro sería no sentirlo, la cuestión no es si tienes o no tienes miedo, sino si haces lo que tengas que hacer a pesar del miedo. Yo es que no soy tan valiente como algunos, y en campaña no me quitaría el casco ni para ducharme, lo que sí sé es que al menos en España el combate se sostiene mientras la tropa y los jóvenes oficiales y suboficiales son capaces de sostener ese combate en oír mil penalidades que sufran. Cuando la cosa se pone tan mal que el enemigo consigue llevar el combate hasta donde está el General, el combate cesa y el General se rinde , muchas veces oliendo a colonia y con las botas relucientes, como pasó en Puerto Argentino hace 44 años.
Estoy en todo de acuerdo con lo escrito, pero hoy todo esta podrido en España y en la UE. Referente las FFAA nada de nada las medallas las ponen como chapas de Coca Cola se las ponen unos con otros pero queda muy guay no las pagan en las cenitas con la familia los amiguetes y los que ven muchas películas de guerra y se lo tragan hasta la medula, yo los llamo militares de salón y para los desfiles, también digo que los tenemos buenos militares pero la minoría, por que los buenos no los quieren los de arriba por que esos no doblegan y no entran en el sistema, pero esto pasa en todos los cuerpos. Desde los 80 para hora las academias cambiaron totalmente la mentalidad de los mandos y las de los soldados.
La verdad es que este artículo me parece lamentable. Lamentable por la bilis que rezuma contra dos personas de las que se puede disentir, pero que son tratadas con un desprecio digno de mejor causa por un autor que asumo que se llama como el relator de la Conquista de la Nueva España porque no puedo concebir una cobardía más despreciable que los ataques desde el anonimato: sin duda las críticas al General Dávila -que me pone a parir en el artículo que desató esta polémica- por su falta de arrojo para las declaraciones públicas cuando estaba en activo, se están haciendo con nombre y apellidos. De lo contrario la cosa es tan patética que sonroja.
Pero lo que no puedo tolerar sin rebatirla es la crítca al General Sebastián de Erice, probablemente el mejor General en activo, de una lealtad hacia los suyos a toda prueba, capaz de arriesgar su carrera por defender lo que cree justo y noble y que acumula una experiencia difícilmente superable.
Bernal Díaz del Castillo -que coincidiria posiblemente en muchos aspectos con el General Sebastián de Erice, pero probablemente sea uno de esos individuos cuya soberbia les hace despreciar cuanto no se adapta por completo a su forma de pensar, que se dejan seducir por tiranos si, no sé, se ponen un pope de adorno al lado mientras que consideran reo de muerte al que no se arrodilla cuando ellos en misa-, no parece haber entendido en qué mundo vive. Sigue, aparentemente, cuestionando legitimidades y, por ello lealtades (hay que ser un saco de soberbia para juzgar las lealtades personales de los demás sin conocerles siquiera), mientras se beneficia del estado de libertad en el que vive. ¿Cuándo le parecerá que el ejército debe obedecer a sus jefes reciba las órdenes que reciba? ¿Cree que hay que retroceder curenta años? ¿Por qué no ciento cuarenta? ¿Seguimos declarándonos Carlistas? ¿Habsburguistas quizás? ¿Partidarios de Pedro I frente a los Trastámara? El mundo es el que es: el Gobierno envía al Ejército a cumplir determinadas misiones y el Ejército las cumple. Es de lo que siempre ha ido esto: de cumplir órdenes. El General Franco -es posible que para Bernal merezca cierta aprobación- tiene un discurso interesante sobre la disciplina que habla de estas cosas. Léelo, Bernal, si no lo conoces.
En cuanto a conocimientos militares, Bernal, no tienes ni idea: lo que se hizo en Bagdad fue una exfiltración: es un término técnico, yo te lo explico. Se refiere a la salida de territorio hostil con los medios propios y sin ayuda de escalones superiores. Es bueno no hablar sin tener ni puta idea.
El General Sebastián de Erice es leal al Rey y su familia, a la que ha servido, lo cual le honra. Es leal a sus jefes, a los que asesora diciéndoles incluso lo que no quieren oír -¿haces tu eso, Bernal?- es leal a sus subordinados poniéndose entre ellos y acudiendo simpre en su defensa, con razón o sin ella, como buen legionario; ya les corrige él después si es necesario. Ha sacrificado muchos años de su vida estando lejos de su familia y, sí, corriendo riesgo físico. Ha pasado innumerables noches en vela, como las que preceden a la foto que, como un gilipollas graciosete el autor pone en su blog para tratar de desprestigiar al General sin decir que es el mismo General el que la ofrece en X, por que nada tiene de qué avergonzarse: es lo que tiene la hombría de bien.
Todo ello son virtudes. Virtudes objetivas. Pero el tal Bernal cree, sin que conozcamos sus méritos, que él puede ponerlas a parir. Porque, creo entender, él hace una enmienda a la totalidad de la España en la que vive: de sus instituciones, de su ejército, de su rey, de todo… Pues échate al monte, Bernal, si tienes el valor que con ese nombre es obligado tener. Si no, desarrolla un poco de sentido común.
No pongas a parir a gente mejor que tú. Y si no tienes nada que decir, no digas nada. No creo que te lea tanta gente (yo descubrí hoy que existe esta publicación que no volveré a leer), de modo que nada perderíamos.
Sr. Fernandez de la Cigoña, a partir del minuto 1 en este video: https://www.youtube.com/watch?v=ggsuCJUcDUQ&t=2s
Si usted se siente orgulloso de servir al Rey, usted es traidor a España. Entonces no se queje del artículo porque los retrata a todos ustedes como lo que son.
Y otra cosa el discurso de Franco en su despedida de la Academia de Zaragoza cuando ésta fue cerrada por Azaña, y Franco habló de lo que significa la disciplina, el autor de este artículo lo conocía mucho antes de que usted hubiera hecho la Primera Comunión. Se lo aclaro porque va tan desorientado en su discurso que es para que se sitúe un poco sobre el mapa. Y en segundo lugar le recuerdo las palabras de un Coronel que colabora en este digital, la obediencia al enemigo no se llama «disciplina», ese tipo de obediencia tiene otra denominación, que parece usted desconocer, se llama «traición».
“… …de Erice es leal al rey y su familia, a la que ha servido, lo cual le honra … …”
( y, Godoy oiga, Godoy le fue tan leal a Carlos IV que le otorgó- aunque las malas lenguas dicen que los ganó jugando al “ajedrez” con María Luisa , no haga caso habladurías- entre otros los títulos de: Ministro Universal, Principe de La Paz, Generalisimo, Grande de España y hay que ver lo bien que por aquel entonces le fue a España con dicha lealtad)
por si no lo sabe se lo digo yo, hay un rey en Andorra que quiere echar de su tierra a los Andorranos y llenar Andorra con Esquimales.
Si su amigo es leal al rey es traidor a la nación.
Magnífico artículo y magníficos comentarios (incluso el de la cigüeña turuleta, que demuestra que los demás tienen razón y él es un pobre imbecile)
Por cierto en el “X” (tuiter) ese aparece un poco más abajo lo siguiente:
Jesús Garona @Garona1955 https://x.com/Garona1955/status/2049037694823522779
Me ha recordado a un Briefing en S. Gregorio con S.M después de unas «Trueno» del Gral. Fontenla dónde hizo una explicación descarnada de la situación y las necesidades de la Unidad y hacía dónde se dirigía. Allí vi a Tte. generales y de Div. removerse en sus sillas incomodos.
Bien, ese Gral. que era (es) un guerrero y una mente privilegiada tuvo el justo pago al cantar las verdades del barquero a los funcionarios del estamento militar; lo pasaron a la reserva.
Nota del autor. No era un briefing . más bien un juicio crítico . Cosas de la edad, que hasta el lenguaje se olvida.
En fin, que tiene desgraciadamente razón la mayoría: el papá del guey y su niño han hecho de los Ejércitos una auténtica bazofia, en general, aunque haya notables, honrosas y heroicas (han leído bien) excepciones
Bravo por el artículo, bravo.
Cada día estoy más convencido que de Teniente Coronel para arriba (ahora que los ascensos a Coronel son por «elección»), que la práctica totalidad de la cúpula de los Ejércitos son ganado de tienta, material sobrante, simples colecciones de chapas, y pelotas arrastrados…
Y siento decirlo, pero es lo que pienso, en conciencia.
Con su inconfundible prosa vitriólica, Bernal Díaz del Castillo dice algunas verdades.
Incómodas, pero no faltas de veracidad.
Peo no entraré en la polémica por dos razones.
En el caso del general Erice porque no tengo elementos de juicio suficientes para hacerlo.
Y en el caso del general Dávila porque no parezca una “venganza” al haber vetado mis comentarios -antiguamente tan frecuentes- en su blog.
«La negrilla es mía: ¿Asustados, nerviosos, miedo, ansiedad… entre soldados?
No reconozco este lenguaje en un soldado».
Pues entonces Vd no ha mandado tropas en el campo de batalla en su vida
Precisamente el buen militar es el que consigue aleccionar sus hombres para qué aparten de si mismos esos lógicos sentimientos de supervivencia y vayan al ataque con moral de victoria
¿Porqué será que la coronería y el generalato de repente decubren SU VALENTÍA, cuándo pasan A RETIRO…?
No voy a defender al General Dávila, porque yo estoy en contra de los Generales pro-borbónicos y cortesanos , pero lo del General Erice me parece más reprochable, porque él escribe como si hubiera mandado una de las compañías de asalto en el desembarco de Alhucemas, como si hubiera sido él uno de los paracaidistas que dieron el golpe de mano en planeadores para liberar a Mussolini, como si la fortaleza de Eben E Mael la hubiera tomado él, como si hubiera ido en vanguardia en unos de los carros de Peiper cuando al llegar a un río que no podían vadear los carros, el mando le dijo por radio que abandonaran los blindados y pasarán a nado para salvarse, y Peiper lejos de abandonar los carros se dio la vuelta y buscó otro paso mientras por el camino destruía las unidades soviéticas que iban tras ellos. Viendo lo que escribe Erice parecería que él iba en el Tiger de vanguardia por fuera de la escotilla, dándole órdenes por radio a su artillero en mientras esquivaba las balas que le pasaban por encima de la cabeza.
Algo sacamos en claro de todo esto, la abuela del Sr. Erice falleció, porque está claro que no tiene abuela.
«¿En cuántas misiones ha estado usted»?, le espeta Erice a Dávila, dándoselas de Seleuco I, y la pregunta mia, no a Dávila sino a Erice, es: «¿Y usted, en cuántas misiones de combate ha estado?» De combate real, de guerra real , no patrullando para dejarse ver, sino en una campaña militar donde no se está para dejarse ver y para figurar, sino que se busca al enemigo para romper fuego con él y aniquilarlo. De esas ¿en cuántas, para darse tanto el pisto?, porque parece que ha estado en la División Azul. Hasta donde yo sé cuando hacían fuego tenían ustedes que llamar a Madrid con un teléfono via satelital, para que una tía del CNI o del ministerio de defensa les diera permiso o no para devolver el fuego. No recuerdo que en Stalingrado los alemanes llamarán por teléfono para pedir permiso, tampoco recuerdo que en Tifaurin los españoles con el heliógrafo hicieran lo propio.
Qué duda cabe que estás misiones tienen sus riesgos, hombre!, tiene sus riesgos montarse en el AVE en España, para ir de Madrid a Málaga, que hace 100 días la palmaron 47 personas, en esos sitios y en todo lo que organiza España tiene sus riesgos, sobre todo cuando ves las prioridades del Gobierno, aviones Lowcost para los militares como el del desastre del Yak43 y BMRs sin ningún blindaje frente a artefactos en el camino, porque hay que recortar de aquí y de tantos sitios para que luego a los moros no les falte de nada en los bufet libre del hotelazo de 4 estrellas la comida Halal de calidad, para que tengan comedor y viviendas gratis totsl , y para que los señores diputados puedan estrenar iPhone nuevo todos los años, y claro estas excursiones en precario, regateando costes al máximo aunque no hubiera enemigos, ya son un riesgo en si mismo, porque estás en una garita como el Cabo Soria, y un Merkava te pega un cañonazo y no lo cuentas, o vas de patrulla por una calle o en un blindado obsoleto por un camino y claro que te puede salir un tío con un AK47 y ponerte bonito, o pisar una mina y perder las piernas, porque el iPhone para los señores diputados, el comedor gratis para los moros, y los centros de menas tienen prioridad sobre las piernas de un soldado, ahora de ahí a que los españoles en el Líbano o en Afganistán, estén como si estuvieran combatiendo, cuando se pasan la vida escondidos en los búnkeres o en las bases hay un tramo, y con Afganistán lo mismo. ¿ Ya no se enseña en la academia a ser humildes, esa estrofa de Calderón de la Barca :
«Y así de MODESTIA llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser los más
y de aparentar lo menos».
En cuanto a las afirmaciones de Dávila, que segun él los verdaderos soldados no tienen miedo y que es señal de debilidad ponerse el casco, otro que no tiene abuela o que no ha estado en su vida en un fregado. Es verdad que hay gente que no sabe lo que es el miedo, un hermano mío sin ir más lejos, pero los que no tenemos esa suerte sentimos miedo, porque lo raro sería no sentirlo, la cuestión no es si tienes o no tienes miedo, sino si haces lo que tengas que hacer a pesar del miedo. Yo es que no soy tan valiente como algunos, y en campaña no me quitaría el casco ni para ducharme, lo que sí sé es que al menos en España el combate se sostiene mientras la tropa y los jóvenes oficiales y suboficiales son capaces de sostener ese combate en oír mil penalidades que sufran. Cuando la cosa se pone tan mal que el enemigo consigue llevar el combate hasta donde está el General, el combate cesa y el General se rinde , muchas veces oliendo a colonia y con las botas relucientes, como pasó en Puerto Argentino hace 44 años.
Estoy en todo de acuerdo con lo escrito, pero hoy todo esta podrido en España y en la UE. Referente las FFAA nada de nada las medallas las ponen como chapas de Coca Cola se las ponen unos con otros pero queda muy guay no las pagan en las cenitas con la familia los amiguetes y los que ven muchas películas de guerra y se lo tragan hasta la medula, yo los llamo militares de salón y para los desfiles, también digo que los tenemos buenos militares pero la minoría, por que los buenos no los quieren los de arriba por que esos no doblegan y no entran en el sistema, pero esto pasa en todos los cuerpos. Desde los 80 para hora las academias cambiaron totalmente la mentalidad de los mandos y las de los soldados.
La verdad es que este artículo me parece lamentable. Lamentable por la bilis que rezuma contra dos personas de las que se puede disentir, pero que son tratadas con un desprecio digno de mejor causa por un autor que asumo que se llama como el relator de la Conquista de la Nueva España porque no puedo concebir una cobardía más despreciable que los ataques desde el anonimato: sin duda las críticas al General Dávila -que me pone a parir en el artículo que desató esta polémica- por su falta de arrojo para las declaraciones públicas cuando estaba en activo, se están haciendo con nombre y apellidos. De lo contrario la cosa es tan patética que sonroja.
Pero lo que no puedo tolerar sin rebatirla es la crítca al General Sebastián de Erice, probablemente el mejor General en activo, de una lealtad hacia los suyos a toda prueba, capaz de arriesgar su carrera por defender lo que cree justo y noble y que acumula una experiencia difícilmente superable.
Bernal Díaz del Castillo -que coincidiria posiblemente en muchos aspectos con el General Sebastián de Erice, pero probablemente sea uno de esos individuos cuya soberbia les hace despreciar cuanto no se adapta por completo a su forma de pensar, que se dejan seducir por tiranos si, no sé, se ponen un pope de adorno al lado mientras que consideran reo de muerte al que no se arrodilla cuando ellos en misa-, no parece haber entendido en qué mundo vive. Sigue, aparentemente, cuestionando legitimidades y, por ello lealtades (hay que ser un saco de soberbia para juzgar las lealtades personales de los demás sin conocerles siquiera), mientras se beneficia del estado de libertad en el que vive. ¿Cuándo le parecerá que el ejército debe obedecer a sus jefes reciba las órdenes que reciba? ¿Cree que hay que retroceder curenta años? ¿Por qué no ciento cuarenta? ¿Seguimos declarándonos Carlistas? ¿Habsburguistas quizás? ¿Partidarios de Pedro I frente a los Trastámara? El mundo es el que es: el Gobierno envía al Ejército a cumplir determinadas misiones y el Ejército las cumple. Es de lo que siempre ha ido esto: de cumplir órdenes. El General Franco -es posible que para Bernal merezca cierta aprobación- tiene un discurso interesante sobre la disciplina que habla de estas cosas. Léelo, Bernal, si no lo conoces.
En cuanto a conocimientos militares, Bernal, no tienes ni idea: lo que se hizo en Bagdad fue una exfiltración: es un término técnico, yo te lo explico. Se refiere a la salida de territorio hostil con los medios propios y sin ayuda de escalones superiores. Es bueno no hablar sin tener ni puta idea.
El General Sebastián de Erice es leal al Rey y su familia, a la que ha servido, lo cual le honra. Es leal a sus jefes, a los que asesora diciéndoles incluso lo que no quieren oír -¿haces tu eso, Bernal?- es leal a sus subordinados poniéndose entre ellos y acudiendo simpre en su defensa, con razón o sin ella, como buen legionario; ya les corrige él después si es necesario. Ha sacrificado muchos años de su vida estando lejos de su familia y, sí, corriendo riesgo físico. Ha pasado innumerables noches en vela, como las que preceden a la foto que, como un gilipollas graciosete el autor pone en su blog para tratar de desprestigiar al General sin decir que es el mismo General el que la ofrece en X, por que nada tiene de qué avergonzarse: es lo que tiene la hombría de bien.
Todo ello son virtudes. Virtudes objetivas. Pero el tal Bernal cree, sin que conozcamos sus méritos, que él puede ponerlas a parir. Porque, creo entender, él hace una enmienda a la totalidad de la España en la que vive: de sus instituciones, de su ejército, de su rey, de todo… Pues échate al monte, Bernal, si tienes el valor que con ese nombre es obligado tener. Si no, desarrolla un poco de sentido común.
No pongas a parir a gente mejor que tú. Y si no tienes nada que decir, no digas nada. No creo que te lea tanta gente (yo descubrí hoy que existe esta publicación que no volveré a leer), de modo que nada perderíamos.
Sr. Fernandez de la Cigoña, a partir del minuto 1 en este video:
https://www.youtube.com/watch?v=ggsuCJUcDUQ&t=2s
Si usted se siente orgulloso de servir al Rey, usted es traidor a España. Entonces no se queje del artículo porque los retrata a todos ustedes como lo que son.
Y otra cosa el discurso de Franco en su despedida de la Academia de Zaragoza cuando ésta fue cerrada por Azaña, y Franco habló de lo que significa la disciplina, el autor de este artículo lo conocía mucho antes de que usted hubiera hecho la Primera Comunión. Se lo aclaro porque va tan desorientado en su discurso que es para que se sitúe un poco sobre el mapa. Y en segundo lugar le recuerdo las palabras de un Coronel que colabora en este digital, la obediencia al enemigo no se llama «disciplina», ese tipo de obediencia tiene otra denominación, que parece usted desconocer, se llama «traición».
“… …de Erice es leal al rey y su familia, a la que ha servido, lo cual le honra … …”
( y, Godoy oiga, Godoy le fue tan leal a Carlos IV que le otorgó- aunque las malas lenguas dicen que los ganó jugando al “ajedrez” con María Luisa , no haga caso habladurías- entre otros los títulos de: Ministro Universal, Principe de La Paz, Generalisimo, Grande de España y hay que ver lo bien que por aquel entonces le fue a España con dicha lealtad)
por si no lo sabe se lo digo yo, hay un rey en Andorra que quiere echar de su tierra a los Andorranos y llenar Andorra con Esquimales.
Si su amigo es leal al rey es traidor a la nación.
Magnífico artículo y magníficos comentarios (incluso el de la cigüeña turuleta, que demuestra que los demás tienen razón y él es un pobre imbecile)
Por cierto en el “X” (tuiter) ese aparece un poco más abajo lo siguiente:
Jesús Garona @Garona1955
https://x.com/Garona1955/status/2049037694823522779
Me ha recordado a un Briefing en S. Gregorio con S.M después de unas «Trueno» del Gral. Fontenla dónde hizo una explicación descarnada de la situación y las necesidades de la Unidad y hacía dónde se dirigía. Allí vi a Tte. generales y de Div. removerse en sus sillas incomodos.
Bien, ese Gral. que era (es) un guerrero y una mente privilegiada tuvo el justo pago al cantar las verdades del barquero a los funcionarios del estamento militar; lo pasaron a la reserva.
Nota del autor. No era un briefing . más bien un juicio crítico . Cosas de la edad, que hasta el lenguaje se olvida.
En fin, que tiene desgraciadamente razón la mayoría: el papá del guey y su niño han hecho de los Ejércitos una auténtica bazofia, en general, aunque haya notables, honrosas y heroicas (han leído bien) excepciones