Tantos Generales para qué. Generales para nada

ESCUCHAR NOTICIA: Aunque ha pasado una semana ya desde el desfile de las FFAA en Vigo, no quiero dejar pasar un punto que me parece significativo y merecedor de hacer notar. En el pasado desfile de las Fuerzas Armadas celebrado en Vigo, aunque el incidente de la bandera, al caerse cuando estaba siendo izada,  ha acaparado buena parte de la atención y del protagonismo de este desfile, sin embargo hay una cosa que no ha comentado nadie y me ha llamado mucho la atención, y es el número enorme de Generales o altos mandos, tanto de la Marina, como de las Fuerza Aérea como de la Guardia civil y del Ejército de Tierra, para presenciar el desfile. Es verdad que hacía años que por razones morales no veía ningún desfile, pero me ha sorprendido tan alto número. Mi pregunta es “tantos Generales, ¿para qué?”. No lo digo por el número,  porque me parezcan muchos, porque ya lo dice el refrán,  “la mucha gente, para la guerra”, y por tanto si estuvieran en la Defensa de España nunca son muchos, porque en una guerra todas las manos son pocas, lo digo porque en la defensa diaria de España dónde están estos Generales que nunca están y nunca se les ve, y cuando se les ve es para posicionarse con el enemigo. Lo digo porque en España la ruina material, nacional, y de las instituciones es un escándalo que va a más a cada día que pasa, sin que haya ninguna consecuencia,  España se cae a pedazos devorada por sus enemigos. Los enemigos de España, tanto interiores como exteriores, se jactan y se frotan las manos porque escalan las almenas de España y pillan a los centinelas durmiendo cuando no directamente que no hay centinelas que la defiendan porque han sido retirados a propósito para facilitar la acción del enemigo como se retiró la unidad especial OCON-Sur de lucha contra el narcotráfico en la zona de Algeciras, o peor aún, los que hay tienden la mano para ayudarles a escalar, como el General ese que felicitaba el Ramadán a la Quinta columna que posee el Sultán de Marruecos en Ceuta. Suben a las almenas de España sin oposición, no es que sean más y sus ejércitos nos arrollen, es que directamente no encuentran en nuestras fuerzas ninguna defensa, ni siquiera testimonial. Si en el siglo XVII, que España era una Nación poderosa, Quevedo escribió aquel soneto “Miré los muros de la patria mía”,  porque en comparación con un siglo antes le parecía decadente,   qué no escribiría Quevedo hoy si la viera, con un Rey que es un escombro, y con todos los poderes del Estado en manos de sus enemigos. “La Armada está para ayudar a los cayucos” que el Sultán de Marruecos lanza sobre nuestras islas y nuestras costas como podría lanzar lanzacohetes de artillería de saturación. A la Infantería de Marina le roban sus embarcaciones cuatro pelagatos. A la Guardia civil del mar la arrollan y le hacen bajas como si fueran unas damiselas en lugar de una fuerza de combate. La defensa del Valle de los caídos la protagoniza un chaval que preparaba oposiciones a la Policía, y que después de significarse tendrá que buscar otro destino profesional (porque difícilmente va a pasar la entrevista personal de los psicólogos del régimen), o la protagonizan personas corrientes por amor al lugar, gente como María Malasaña, que ante la deserción general de los que tendrían que defender la Fe, la Justicia, las Obras de Arte, los recintos sagrados, la reconciliación entre Españoles, ocupan este puesto como en 1808 paisanos ocupaban el puesto del manejo de los cañones en el Parque de Artillería de Monteleón,  ante la ausencia de artilleros, que no están ni se les esperaba. A una mujer corriente la detienen en las escaleras de la Iglesia esquina de la calle Ferraz y le pone las esposas la policía roja y se la llevan detenida por rezar el Rosario, mientras estos Generales se engalanan para el desfile de Vigo cuando se tenían que quedar en sus casas avergonzados si tuvieran autocrítica. La defensa de España la hacen periodistas como Ketty Garat, como Rafael García Serrano, como Alfonso Rojo, como Javier García Isaac, como Cake Minuesa, o como el Director de este Diario Digital y de los que escriben en él de forma asidua. La hace gente corriente como Miguel Bernad con más de 80 años todavía en la trinchera, o como el colaborador de esta página D. Ramiro Grau Moracho mientras la Fiscalía es un nido de corrupción y de mirar para otro lado. Gente corriente haciendo postcast  para Youtube a pique de que la Stasi del régimen y la Fiscalía del odio, -valga la redundancia-,  pongan en marcha los mecanismos represivos de la “legalidad republicana” para reprimirlos y si es posible arruinarles la vida, en un país donde los señalados como “franquistas” o “fascistas” no puedes contar con la garantía de unos Tribunales de Justicia independientes, porque los Tribunales hace mucho que no son garantía de nada, más que de la arbitrariedad y el sectarismo izquierdista. La defensa de la Verdad Histórica la llevan a cabo ciudadanos corrientes como los historiadores que escriben en este diario digital, y Editoriales particulares como SND Editores, que editan los libros que otras editoriales no se atreven o tienen censurados, porque los Centros de Estudios Militares, como el Instituto de Historia y Cultura Militar, han desertado de la Verdad Histórica y revoca premios cuando éstos tienen un matiz que no se somete al PSOE o a las Leyes falsarias de la Falsificación,  Persecución y Represión de la Verdad Histórica del PSOE. En el caso de la dana de Valencia, la defensa de España la hace la gente corriente cogiendo una escoba y una bolsa de comida comprada de su bolsillo, y recorriendo la distancia a pie para llevarla a la gente y ayudar, mientras el Ejército obedecía a Pedro Sánchez, y se quedaba en los cuarteles, o la policía local amenazaba a los que ya habían visto llevar dos veces comida, y les advertían que ni una más. Y podríamos seguir enumerando ejemplos y no acabámos. Pero nunca se ve a ningún General de estos que aparecieron en tan nutrido número en el desfile del domingo en Vigo, empeñados de ninguna forma en la defensa de España. ¿Tantos Generales para qué?, en la defensa de España tantos Generales para nada. Sí, es verdad, en esta defensa de España a la desesperada llevada a cabo por gente corriente,  como en 1808, porque ahora como entonces los Generales están con Napoleón (que siempre es más cómodo y resulta más rentable), hay empeñados no pocos militares, como el General Piñar, el General Fontenla Ballesta, o el General Alamán, o los Coroneles D. Lorenzo Fernández Navarro, D. José Mª Manrique, D. José Luis Isabel,   D. Carlos Martínez-Vara del Rey, y todos los que me dejo en el tintero (por lo que les pido perdón), pero son militares que ya no están en activo, o más exactamente que se han vuelto a poner los correajes  porque les duele España y sigue vigente en ellos el Juramento de Fidelidad a la Patria, no a este o a aquél Gobierno, sino a la Patria, y ante el hecho objetivo de que los que sí están en el servicio activo ni están ni se les espera en la defensa de España, (más bien al contrario, no pocos de ellos son los dogos de presa de Perro Sánchez y del Régimen nefasto del 78,  que a estas alturas ya resulta evidente que se puso en marcha por fuerzas extranjeras y por intereses extranjeros para deshabilitar y desarbolar España como potencia). Estos días hemos sabido que el General DAO de la Guardia civil daba instrucciones al Jefe de la UCO para que se hiciera el loco en las actividades ilegales de la familia del Presidente del Gobierno. Y antes conocimos de primera mano otras actuaciones para “enmarcar” de otros Generales DAO de la GC igualmente indignos y entregados al PSOE. Qué cosas no habrán pasado en España y no nos enteraremos nunca. Lo que hago notar es la falta de humildad, la falta de modestia y de prudencia, si no están ni para la dana de Valencia, ni para la defensa de las Islas Canarias, ni para protegernos de la inmigración islamista y africana en su triple dimensión: – tanto en lo que tiene de invasión, – como lo que tiene de propagación de posibles enfermedades infecto contagiosas que puedan traer y contagiar (porque vienen de zonas de África donde hay enfermedades muy graves, entran sin hacer cuarentena ni con el menor control sanitario preventivo, y nadie alerta de lo que esto puede llegar a suponer), – ni tampoco en lo que la inmigración magrebí tiene de semilla de futuras guerras de religión en España (la última expulsión de los moriscos con Felipe III demuestra que la convivencia no fue posible y hasta que no fueron expulsados todos no se solucionó el problema); ni están para que Marruecos no nos invada con el narcotráfico y con sus intereses en perjuicio de los nuestros, ni para defendernos de las fuerzas extranjeras que influyen y colocan sus peones en los Gobiernos y en los poderes del España, y para evitar la suplantación de la población española y el falseamiento del censo electoral como elemento de falseamiento tramposo de los procesos electorales, y un largo etc. Si no están para nada en la defensa de España creo que deberían ser un poco más modestos, más discretos y no hacer ostentación de esos uniformes,  de esas medallas que tienen el mismo valor que una lata de conservas, y de esas bandas de gran cruz, que son inoperantes para salvar a España de los peligros no ya que la acechan sino que directamente la están devorando a dentelladas, porque la destrucción de España no es una amenaza potencial y futura, como lo era hace 50 años, sino que desgraciadamente es una realidad que es presente desde hace varias décadas,  acelerada en los últimos años. Si no estáis para las duras, no estéis tampoco para las maduras, sólo para figurar y daros el pisto de presumir de cara a la galería, sin ningún pudor, siempre a vuestra bola. Yo si fuera las esposas tampoco me prestaría a acompañarles, porque España necesita menos soberbia y afán de aparentar ser más, y más amor a Dios y de servicio humilde a la Patria, como recordaba Calderón en su famoso soneto a la Infantería Española: “Este ejército que ves vago al yelo y al calor, la república mejor y más política es del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda por la nobleza que hereda, sino por la que el adquiere; porque aquí a la sangre excede el lugar que uno se hace y sin mirar cómo nace se mira como procede. Aquí la necesidad no es infamia; y si es honrado, pobre y desnudo un soldado tiene mejor cualidad que el más galán y lucido; porque aquí a lo que sospecho no adorna el vestido el pecho que el pecho adorna al vestido. Y así, de modestia llenos, a los más viejos verás tratando de ser lo más y de aparentar lo menos.” (…) Y lo mismo se podría decir de tantas banderas y guiones, y el aparentar un “honor” hacia estos símbolos, y una disciplina, que es solo fachada para figurar,  -en un país en el que por televisión, a la vista de toda España y del mundo,  se han sonado los mocos con la bandera de España, y no ha rechistado ni un solo General de estos del selecto ambigú, ni ha habido responsabilidad para su autor ni para nadie,  en un país donde tampoco hay Justicia y los enemigos de España gozan de impunidad-, y en un ejército que ya no es Nacional sino cipayo al servicio de las aventuras bélicas de la Alta Finanza y el Globalismo angloamericano. Cuando esas banderas reculan y reculan a diario sin combatir, mientras la anti-España se extiende sin cesar y lo domina ya todo, sin oposición, y con la complicidad de no pocos mandos y fuerzas militares y policiales que no sólo son los que se llevan esposada a una mujer por rezar el Rosario en las escaleras de una iglesia en la calle Ferraz, sino que son también los que garantizan la seguridad y continuidad de los tiranos, de los corruptos, y de los traidores a España, valga la triple redundancia, porque Pedro Sánchez y Zapatero, y todo su séquito,  duermen tranquilos porque saben que todos estos y muchos más velan su sueño. Nada más. Creo que había que decirlo. Quede para la Historia.   Pulse para escuchar el texto Aunque ha pasado una semana ya desde el desfile de las FFAA en Vigo, no quiero dejar pasar un punto que me parece significativo y merecedor de hacer notar. En el pasado desfile de las Fuerzas Armadas celebrado en Vigo, aunque el incidente de la bandera, al caerse cuando estaba siendo izada,  ha acaparado buena parte de la atención y del protagonismo de este desfile, sin embargo hay una cosa que no ha comentado nadie y me ha llamado mucho la atención, y es el número enorme de Generales o altos mandos, tanto de la Marina, como de las Fuerza Aérea como de la Guardia civil y del Ejército de Tierra, para presenciar el desfile. Es verdad que hacía años que por razones morales no veía ningún desfile, pero me ha sorprendido tan alto número. Mi pregunta es “tantos Generales, ¿para qué?”. No lo digo por el número,  porque me parezcan muchos, porque ya lo dice el refrán,  “la mucha gente, para la guerra”, y por tanto si estuvieran en la Defensa de España nunca son muchos, porque en una guerra todas las manos son pocas, lo digo porque en la defensa diaria de España dónde están estos Generales que nunca están y nunca se les ve, y cuando se les ve es para posicionarse con el enemigo. Lo digo porque en España la ruina material, nacional, y de las instituciones es un escándalo que va a más a cada día que pasa, sin que haya ninguna consecuencia,  España se cae a pedazos devorada por sus enemigos. Los enemigos de España, tanto interiores como exteriores, se jactan y se frotan las manos porque escalan las almenas de España y pillan a los centinelas durmiendo cuando no directamente que no hay centinelas que la defiendan porque han sido retirados a propósito para facilitar la acción del enemigo como se retiró la unidad especial OCON-Sur de lucha contra el narcotráfico en la zona de Algeciras, o peor aún, los que hay tienden la mano para ayudarles a escalar, como el General ese que felicitaba el Ramadán a la Quinta columna que posee el Sultán de Marruecos en Ceuta. Suben a las almenas de España sin oposición, no es que sean más y sus ejércitos nos arrollen, es que directamente no encuentran en nuestras fuerzas ninguna defensa, ni siquiera testimonial. Si en el siglo XVII, que España era una Nación poderosa, Quevedo escribió aquel soneto “Miré los muros de la patria mía”,  porque en comparación con un siglo antes le parecía decadente,   qué no escribiría Quevedo hoy si la viera, con un Rey que es un escombro, y con todos los poderes del Estado en manos de sus enemigos. “La Armada está para ayudar a los cayucos” que el Sultán de Marruecos lanza sobre nuestras islas y nuestras costas como podría lanzar lanzacohetes de artillería de saturación. A la Infantería de Marina le roban sus embarcaciones cuatro pelagatos. A la Guardia civil del mar la arrollan y le hacen bajas como si fueran unas damiselas en lugar de una fuerza de combate. La defensa del Valle de los caídos la protagoniza un chaval que preparaba oposiciones a la Policía, y que después de significarse tendrá que buscar otro destino profesional (porque difícilmente va a pasar la entrevista personal de los psicólogos del régimen), o la protagonizan personas corrientes por amor al lugar, gente como María Malasaña, que ante la deserción general de los que tendrían que defender la Fe, la Justicia, las Obras de Arte, los recintos sagrados, la reconciliación entre Españoles, ocupan este puesto como en 1808 paisanos ocupaban el puesto del manejo de los cañones en el Parque de Artillería de Monteleón,  ante la ausencia de artilleros, que no están ni se les esperaba. A una mujer corriente la detienen en las escaleras de la Iglesia esquina de la calle Ferraz y le pone las esposas la policía roja y se la llevan detenida por rezar el Rosario, mientras estos Generales se engalanan para el desfile de Vigo cuando se tenían que quedar en sus casas avergonzados si tuvieran autocrítica. La defensa de España la hacen periodistas como Ketty Garat, como Rafael García Serrano, como Alfonso Rojo, como Javier García Isaac, como Cake Minuesa, o como el Director de este Diario Digital y de los que escriben en él de forma asidua. La hace gente corriente como Miguel Bernad con más de 80 años todavía en la trinchera, o como el colaborador de esta página D. Ramiro Grau Moracho mientras la Fiscalía es un nido de corrupción y de mirar para otro lado. Gente corriente haciendo postcast  para Youtube a pique de que la Stasi del régimen y la Fiscalía del odio, -valga la redundancia-,  pongan en marcha los mecanismos represivos de la “legalidad republicana” para reprimirlos y si es posible arruinarles la vida, en un país donde los señalados como “franquistas” o “fascistas” no puedes contar con la garantía de unos Tribunales de Justicia independientes, porque los Tribunales hace mucho que no son garantía de nada, más que de la arbitrariedad y el sectarismo izquierdista. La defensa de la Verdad Histórica la llevan a cabo ciudadanos corrientes como los historiadores que escriben en este diario digital, y Editoriales particulares como SND Editores, que editan los libros que otras editoriales no se atreven o tienen censurados, porque los Centros de Estudios Militares, como el Instituto de Historia y Cultura Militar, han desertado de la Verdad Histórica y revoca premios cuando éstos tienen un matiz que no se somete al PSOE o a las Leyes falsarias de la Falsificación,  Persecución y Represión de la Verdad Histórica del PSOE. En el caso de la dana de Valencia, la defensa de España la hace la gente corriente cogiendo una escoba y una bolsa de comida comprada de su bolsillo, y recorriendo la distancia a pie para llevarla a la gente y ayudar, mientras el Ejército obedecía a Pedro Sánchez, y se quedaba en los cuarteles, o la policía local amenazaba a los que ya habían visto llevar dos veces comida, y les advertían que ni una más. Y podríamos seguir enumerando ejemplos y no acabámos. Pero nunca se ve a ningún General de estos que aparecieron en tan nutrido número en el desfile del domingo en Vigo, empeñados de ninguna forma en la defensa de España. ¿Tantos Generales para qué?, en la defensa de España tantos Generales para nada. Sí, es verdad, en esta defensa de España a la desesperada llevada a cabo por gente corriente,  como en 1808, porque ahora como entonces los Generales están con Napoleón (que siempre es más cómodo y resulta más rentable), hay empeñados no pocos militares, como el General Piñar, el General Fontenla Ballesta, o el General Alamán, o los Coroneles D. Lorenzo Fernández Navarro, D. José Mª Manrique, D. José Luis Isabel,   D. Carlos Martínez-Vara del Rey, y todos los que me dejo en el tintero (por lo que les pido perdón), pero son militares que ya no están en activo, o más exactamente que se han vuelto a poner los correajes  porque les duele España y sigue vigente en ellos el Juramento de Fidelidad a la Patria, no a este o a aquél Gobierno, sino a la Patria, y ante el hecho objetivo de que los que sí están en el servicio activo ni están ni se les espera en la defensa de España, (más bien al contrario, no pocos de ellos son los dogos de presa de Perro Sánchez y del Régimen nefasto del 78,  que a estas alturas ya resulta evidente que se puso en marcha por fuerzas extranjeras y por intereses extranjeros para deshabilitar y desarbolar España como potencia). Estos días hemos sabido que el General DAO de la Guardia civil daba instrucciones al Jefe de la UCO para que se hiciera el loco en las actividades ilegales de la familia del Presidente del Gobierno. Y antes conocimos de primera mano otras actuaciones para “enmarcar” de otros Generales DAO de la GC igualmente indignos y entregados al PSOE. Qué cosas no habrán pasado en España y no nos enteraremos nunca. Lo que hago notar es la falta de humildad, la falta de modestia y de prudencia, si no están ni para la dana de Valencia, ni para la defensa de las Islas Canarias, ni para protegernos de la inmigración islamista y africana en su triple dimensión: – tanto en lo que tiene de invasión, – como lo que tiene de propagación de posibles enfermedades infecto contagiosas que puedan traer y contagiar (porque vienen de zonas de África donde hay enfermedades muy graves, entran sin hacer cuarentena ni con el menor control sanitario preventivo, y nadie alerta de lo que esto puede llegar a suponer), – ni tampoco en lo que la inmigración magrebí tiene de semilla de futuras guerras de religión en España (la última expulsión de los moriscos con Felipe III demuestra que la convivencia no fue posible y hasta que no fueron expulsados todos no se solucionó el problema); ni están para que Marruecos no nos invada con el narcotráfico y con sus intereses en perjuicio de los nuestros, ni para defendernos de las fuerzas extranjeras que influyen y colocan sus peones en los Gobiernos y en los poderes del España, y para evitar la suplantación de la población española y el falseamiento del censo electoral como elemento de falseamiento tramposo de los procesos electorales, y un largo etc. Si no están para nada en la defensa de España creo que deberían ser un poco más modestos, más discretos y no hacer ostentación de esos uniformes,  de esas medallas que tienen el mismo valor que una lata de conservas, y de esas bandas de gran cruz, que son inoperantes para salvar a España de los peligros no ya que la acechan sino que directamente la están devorando a dentelladas, porque la destrucción de España no es una amenaza potencial y futura, como lo era hace 50 años, sino que desgraciadamente es una realidad que es presente desde hace varias décadas,  acelerada en los últimos años. Si no estáis para las duras, no estéis tampoco para las maduras, sólo para figurar y daros el pisto de presumir de cara a la galería, sin ningún pudor, siempre a vuestra bola. Yo si fuera las esposas tampoco me prestaría a acompañarles, porque España necesita menos soberbia y afán de aparentar ser más, y más amor a Dios y de servicio humilde a la Patria, como recordaba Calderón en su famoso soneto a la Infantería Española: “Este ejército que ves vago al yelo y al calor, la república mejor y más política es del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda por la nobleza que hereda, sino por la que el adquiere; porque aquí a la sangre excede el lugar que uno se hace y sin mirar cómo nace se mira como procede. Aquí la necesidad no es infamia; y si es honrado, pobre y desnudo un soldado tiene mejor cualidad que el más galán y lucido; porque aquí a lo que sospecho no adorna el vestido el pecho que el pecho adorna al vestido. Y así, de modestia llenos, a los más viejos verás tratando de ser lo más y de aparentar lo menos.” (…) Y lo mismo se podría decir de tantas banderas y guiones, y el aparentar un “honor” hacia estos símbolos, y una disciplina, que es solo fachada para figurar,  -en un país en el que por televisión, a la vista de toda España y del mundo,  se han sonado los mocos con la bandera de España, y no ha rechistado ni un solo General de estos del selecto ambigú, ni ha habido responsabilidad para su autor ni para nadie,  en un país donde tampoco hay Justicia y los enemigos de España gozan de impunidad-, y en un ejército que ya no es Nacional sino cipayo al servicio de las aventuras bélicas de la Alta Finanza y el Globalismo angloamericano. Cuando esas banderas reculan y reculan a diario sin combatir, mientras la anti-España se extiende sin cesar y lo domina ya todo, sin oposición, y con la complicidad de no pocos mandos y fuerzas militares y policiales que no sólo son los que se llevan esposada a una mujer por rezar el Rosario en las escaleras de una iglesia en la calle Ferraz, sino que son también los que garantizan la seguridad y continuidad de los tiranos, de los corruptos, y de los traidores a España, valga la triple redundancia, porque Pedro Sánchez y Zapatero, y todo su séquito,  duermen tranquilos porque saben que todos estos y muchos más velan su sueño. Nada más. Creo que había que decirlo. Quede para la Historia.

Aunque ha pasado una semana ya desde el desfile de las FFAA en Vigo, no quiero dejar pasar un punto que me parece significativo y merecedor de hacer notar.

En el pasado desfile de las Fuerzas Armadas celebrado en Vigo, aunque el incidente de la bandera, al caerse cuando estaba siendo izada,  ha acaparado buena parte de la atención y del protagonismo de este desfile, sin embargo hay una cosa que no ha comentado nadie y me ha llamado mucho la atención, y es el número enorme de Generales o altos mandos, tanto de la Marina, como de las Fuerza Aérea como de la Guardia civil y del Ejército de Tierra, para presenciar el desfile. Es verdad que hacía años que por razones morales no veía ningún desfile, pero me ha sorprendido tan alto número.

Mi pregunta es “tantos Generales, ¿para qué?”.

No lo digo por el número,  porque me parezcan muchos, porque ya lo dice el refrán,  “la mucha gente, para la guerra”, y por tanto si estuvieran en la Defensa de España nunca son muchos, porque en una guerra todas las manos son pocas, lo digo porque en la defensa diaria de España dónde están estos Generales que nunca están y nunca se les ve, y cuando se les ve es para posicionarse con el enemigo. Lo digo porque en España la ruina material, nacional, y de las instituciones es un escándalo que va a más a cada día que pasa, sin que haya ninguna consecuencia,  España se cae a pedazos devorada por sus enemigos.

Los enemigos de España, tanto interiores como exteriores, se jactan y se frotan las manos porque escalan las almenas de España y pillan a los centinelas durmiendo cuando no directamente que no hay centinelas que la defiendan porque han sido retirados a propósito para facilitar la acción del enemigo como se retiró la unidad especial OCON-Sur de lucha contra el narcotráfico en la zona de Algeciras, o peor aún, los que hay tienden la mano para ayudarles a escalar, como el General ese que felicitaba el Ramadán a la Quinta columna que posee el Sultán de Marruecos en Ceuta.

Suben a las almenas de España sin oposición, no es que sean más y sus ejércitos nos arrollen, es que directamente no encuentran en nuestras fuerzas ninguna defensa, ni siquiera testimonial.

Si en el siglo XVII, que España era una Nación poderosa, Quevedo escribió aquel soneto “Miré los muros de la patria mía”,  porque en comparación con un siglo antes le parecía decadente,   qué no escribiría Quevedo hoy si la viera, con un Rey que es un escombro, y con todos los poderes del Estado en manos de sus enemigos.

“La Armada está para ayudar a los cayucos” que el Sultán de Marruecos lanza sobre nuestras islas y nuestras costas como podría lanzar lanzacohetes de artillería de saturación.

A la Infantería de Marina le roban sus embarcaciones cuatro pelagatos.

A la Guardia civil del mar la arrollan y le hacen bajas como si fueran unas damiselas en lugar de una fuerza de combate.

La defensa del Valle de los caídos la protagoniza un chaval que preparaba oposiciones a la Policía, y que después de significarse tendrá que buscar otro destino profesional (porque difícilmente va a pasar la entrevista personal de los psicólogos del régimen), o la protagonizan personas corrientes por amor al lugar, gente como María Malasaña, que ante la deserción general de los que tendrían que defender la Fe, la Justicia, las Obras de Arte, los recintos sagrados, la reconciliación entre Españoles, ocupan este puesto como en 1808 paisanos ocupaban el puesto del manejo de los cañones en el Parque de Artillería de Monteleón,  ante la ausencia de artilleros, que no están ni se les esperaba.

A una mujer corriente la detienen en las escaleras de la Iglesia esquina de la calle Ferraz y le pone las esposas la policía roja y se la llevan detenida por rezar el Rosario, mientras estos Generales se engalanan para el desfile de Vigo cuando se tenían que quedar en sus casas avergonzados si tuvieran autocrítica.

La defensa de España la hacen periodistas como Ketty Garat, como Rafael García Serrano, como Alfonso Rojo, como Javier García Isaac, como Cake Minuesa, o como el Director de este Diario Digital y de los que escriben en él de forma asidua. La hace gente corriente como Miguel Bernad con más de 80 años todavía en la trinchera, o como el colaborador de esta página D. Ramiro Grau Moracho mientras la Fiscalía es un nido de corrupción y de mirar para otro lado. Gente corriente haciendo postcast  para Youtube a pique de que la Stasi del régimen y la Fiscalía del odio, -valga la redundancia-,  pongan en marcha los mecanismos represivos de la “legalidad republicana” para reprimirlos y si es posible arruinarles la vida, en un país donde los señalados como “franquistas” o “fascistas” no puedes contar con la garantía de unos Tribunales de Justicia independientes, porque los Tribunales hace mucho que no son garantía de nada, más que de la arbitrariedad y el sectarismo izquierdista.

La defensa de la Verdad Histórica la llevan a cabo ciudadanos corrientes como los historiadores que escriben en este diario digital, y Editoriales particulares como SND Editores, que editan los libros que otras editoriales no se atreven o tienen censurados, porque los Centros de Estudios Militares, como el Instituto de Historia y Cultura Militar, han desertado de la Verdad Histórica y revoca premios cuando éstos tienen un matiz que no se somete al PSOE o a las Leyes falsarias de la Falsificación,  Persecución y Represión de la Verdad Histórica del PSOE.

En el caso de la dana de Valencia, la defensa de España la hace la gente corriente cogiendo una escoba y una bolsa de comida comprada de su bolsillo, y recorriendo la distancia a pie para llevarla a la gente y ayudar, mientras el Ejército obedecía a Pedro Sánchez, y se quedaba en los cuarteles, o la policía local amenazaba a los que ya habían visto llevar dos veces comida, y les advertían que ni una más.

Y podríamos seguir enumerando ejemplos y no acabámos.

Pero nunca se ve a ningún General de estos que aparecieron en tan nutrido número en el desfile del domingo en Vigo, empeñados de ninguna forma en la defensa de España.

¿Tantos Generales para qué?, en la defensa de España tantos Generales para nada.

Sí, es verdad, en esta defensa de España a la desesperada llevada a cabo por gente corriente,  como en 1808, porque ahora como entonces los Generales están con Napoleón (que siempre es más cómodo y resulta más rentable), hay empeñados no pocos militares, como el General Piñar, el General Fontenla Ballesta, o el General Alamán, o los Coroneles D. Lorenzo Fernández Navarro, D. José Mª Manrique, D. José Luis Isabel,   D. Carlos Martínez-Vara del Rey, y todos los que me dejo en el tintero (por lo que les pido perdón), pero son militares que ya no están en activo, o más exactamente que se han vuelto a poner los correajes  porque les duele España y sigue vigente en ellos el Juramento de Fidelidad a la Patria, no a este o a aquél Gobierno, sino a la Patria, y ante el hecho objetivo de que los que sí están en el servicio activo ni están ni se les espera en la defensa de España, (más bien al contrario, no pocos de ellos son los dogos de presa de Perro Sánchez y del Régimen nefasto del 78,  que a estas alturas ya resulta evidente que se puso en marcha por fuerzas extranjeras y por intereses extranjeros para deshabilitar y desarbolar España como potencia). Estos días hemos sabido que el General DAO de la Guardia civil daba instrucciones al Jefe de la UCO para que se hiciera el loco en las actividades ilegales de la familia del Presidente del Gobierno. Y antes conocimos de primera mano otras actuaciones para “enmarcar” de otros Generales DAO de la GC igualmente indignos y entregados al PSOE. Qué cosas no habrán pasado en España y no nos enteraremos nunca.

Lo que hago notar es la falta de humildad, la falta de modestia y de prudencia, si no están ni para la dana de Valencia, ni para la defensa de las Islas Canarias, ni para protegernos de la inmigración islamista y africana en su triple dimensión:

– tanto en lo que tiene de invasión,

– como lo que tiene de propagación de posibles enfermedades infecto contagiosas que puedan traer y contagiar (porque vienen de zonas de África donde hay enfermedades muy graves, entran sin hacer cuarentena ni con el menor control sanitario preventivo, y nadie alerta de lo que esto puede llegar a suponer),

– ni tampoco en lo que la inmigración magrebí tiene de semilla de futuras guerras de religión en España (la última expulsión de los moriscos con Felipe III demuestra que la convivencia no fue posible y hasta que no fueron expulsados todos no se solucionó el problema);

ni están para que Marruecos no nos invada con el narcotráfico y con sus intereses en perjuicio de los nuestros, ni para defendernos de las fuerzas extranjeras que influyen y colocan sus peones en los Gobiernos y en los poderes del España, y para evitar la suplantación de la población española y el falseamiento del censo electoral como elemento de falseamiento tramposo de los procesos electorales, y un largo etc.

Si no están para nada en la defensa de España creo que deberían ser un poco más modestos, más discretos y no hacer ostentación de esos uniformes,  de esas medallas que tienen el mismo valor que una lata de conservas, y de esas bandas de gran cruz, que son inoperantes para salvar a España de los peligros no ya que la acechan sino que directamente la están devorando a dentelladas, porque la destrucción de España no es una amenaza potencial y futura, como lo era hace 50 años, sino que desgraciadamente es una realidad que es presente desde hace varias décadas,  acelerada en los últimos años.

Si no estáis para las duras, no estéis tampoco para las maduras, sólo para figurar y daros el pisto de presumir de cara a la galería, sin ningún pudor, siempre a vuestra bola.

Yo si fuera las esposas tampoco me prestaría a acompañarles, porque España necesita menos soberbia y afán de aparentar ser más, y más amor a Dios y de servicio humilde a la Patria, como recordaba Calderón en su famoso soneto a la Infantería Española:

“Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que el adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira como procede.

Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mejor cualidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho
no adorna el vestido el pecho
que el pecho adorna al vestido.

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.”

(…)

Y lo mismo se podría decir de tantas banderas y guiones, y el aparentar un “honor” hacia estos símbolos, y una disciplina, que es solo fachada para figurar,  -en un país en el que por televisión, a la vista de toda España y del mundo,  se han sonado los mocos con la bandera de España, y no ha rechistado ni un solo General de estos del selecto ambigú, ni ha habido responsabilidad para su autor ni para nadie,  en un país donde tampoco hay Justicia y los enemigos de España gozan de impunidad-, y en un ejército que ya no es Nacional sino cipayo al servicio de las aventuras bélicas de la Alta Finanza y el Globalismo angloamericano. Cuando esas banderas reculan y reculan a diario sin combatir, mientras la anti-España se extiende sin cesar y lo domina ya todo, sin oposición, y con la complicidad de no pocos mandos y fuerzas militares y policiales que no sólo son los que se llevan esposada a una mujer por rezar el Rosario en las escaleras de una iglesia en la calle Ferraz, sino que son también los que garantizan la seguridad y continuidad de los tiranos, de los corruptos, y de los traidores a España, valga la triple redundancia, porque Pedro Sánchez y Zapatero, y todo su séquito,  duermen tranquilos porque saben que todos estos y muchos más velan su sueño.

Nada más. Creo que había que decirlo.

Quede para la Historia.


3 respuestas a «Tantos Generales para qué. Generales para nada»

  1. El himno de la Infanteria española que mando crear el coronel director de la Academia de Infanteria Jose Villalba Riquelme dice:
    “Ardor Guerrero vibre en nuestras voces.
    Y de amor patrio henchido el corazón.
    Entonemos el Himno Sacrosanto.
    Del deber, de la Patria y del Honor.
    ¡Honor!
    De los que amor y vida te consagran.
    Escucha, España, la canción guerrera
    canción que brota de almas que son tuyas
    de labios que han besado tu Bandera.
    De pechos que esperaron anhelantes
    besar la cruz aquella
    que forma con la enseña de la Patria
    el arma con que habrán de defenderla.
    Nuestro anhelo es tu grandeza
    que seas noble y fuerte.
    Nuestro anhelo es tu grandeza
    que seas noble y fuerte
    y por verte temida y honrada
    contentos tus hijos irán a la muerte.
    Y por verte temida y honrada
    contentos tus hijos irán a la muerte.
    Si al caer en lucha fiera
    ven flotar
    victoriosa la Bandera
    ante esa visión postrera
    orgullosos morirán.
    Y la Patria, al que su vida
    le entregó,
    en la frente dolorida
    le devuelve agradecida
    el beso que recibió.
    El esplendor y gloria de otros días
    tu celestial figura ha de envolver
    que aún te queda la fiel Infantería
    que, por saber morir, sabe vencer.
    Y volarán tus hijos ansiosos al combate
    tu nombre invocarán.
    Y la sangre enemiga en sus espadas
    y la española sangre derramada
    tu nombre y sus hazañas cantarán.
    Y éstos que en la Academia Toledana
    sienten que se apodera de sus pechos
    con la épica nobleza castellana
    el ansia altiva de los grandes hechos
    te prometen ser fieles a la historia
    y dignos de tu honor y de tu gloria.”
    https://www.youtube.com/watch?v=FECOW0UN3Tk
    Comparen lo que el tal himno expresa y lo que en estos momentos hacen los grandes pájaros dorados del Ejército y saquen sus conclusiones

  2. Gracias, don José J. por acordarse de mi trabajo y dedicación, y más ahora que estoy prácticamente jubilado, por enfermedad (sufrí un istus, hace varios años).
    Hago lo que puedo.
    Muy agradecido.

  3. Yo creo que, hoy por hoy, que los ascensos a Coronel son por «elección», solo son fiables los Tenientes Coroneles, Comandantes, Capitales, etc.
    ¡Y algún General o Coronel, pero por excepción, no como norma general!

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